Rss Feed

CRONICA DE UNA AVENTURA ANUNCIADA…. EN EL PROGRAMA

octubre 4, 2011 by Vany Alvarez

 

 

Como empezar esta aventura, claro en el mejor de los días el 15 de septiembre noche de paz y tranquilidad… en que país porque en Guadalajara pues no, calles cerradas, por el grito, cerradas por obras por panamericanos, cerradas por lo que sea pero cerradas, en fin una muy buena razón para hacer mochila y alejarnos800 kilómetrosde esta ciudad que a muchos de nosotros nos vio nacer y crecer y claro haciéndola más complicada dándole chamacos que también los vio nacer y crecer.

La cita era a las 9 de la noche la ya bien conocida personalidad obsesiva de nuestra guía, nos informó que el camión previendo cualquier contingencia estaría a las 8 en punto (cosa que ha de haber sido así) yo como siempre llegue tarde después de las 9, para esta hora ya casi estábamos completos, mochilas en maleteros, choferes dispuestos (2 por cierto) y camión en condiciones para emprender el viaje, nos esperaban 16 horas de autopista y carretera eso dijo nuestra guía, la llegada a la ciudad de Xalapa, Ver., estaba programada para las dos de la tarde del siguiente día, así que era un buen trecho y este tiempo se aprovecharía para dormir, bueno cuando menos tratar y claro para los consabidos anuncios y cuidados y por supuesto para la formal presentación de nuestro eficiente cuerpo de guías que para esta aventura como guía Ivanitza Alvarez y su inseparable ¡¡¡¡amor Miguel Rodríguez.  Recuerdo que antes de empezar su exposición dijo que iba a ser breve, breve…. Dos horas de recomendaciones y planes, claro todas necesarias, después de esto dijo, que pasen buenas noches y a dormir.

Nuestro viaje se desarrollo sin contratiempos solo por dos detalles: Primero que hay baños en las carreteras que están para llorar de lo sucio y mal oliente pregúntenle a Maruca, entro y salió; y salió como entró, sin dejar nada.  Bueno se trajo una malísima impresión pero se resolvió subiendo al camión y trasladándonos a otros baños en mejores condiciones.  Asunto arreglado. El segundo detalle fue que a las 9:00 de la mañana estábamos en Xalapa, pos no que a las 2:00,  Ha¡¡¡¡ cosa que no contempló fue que: doña Vany doña Vany, ya tenemos carretera, ha pos el arco norte, en el que libras la entrada a México y Puebla y no es comercial porque nos cobraron todas las casetas (Gracias Felipillo).

 La cosa es que ya estábamos en Xalapa, solo que en el hotel no nos esperaban tan pronto, pero claro nuestra guía que siempre se saca el As de la manga dijo pues aprovechamos y desayunamos, así que rompan filas y nos vemos a las 11:00 puntuales y como alumnos de escuela de primaria de número estábamos en el hotel y frente a nuestra guía recibiendo nuestras habitaciones, un hotel pequeño pero agradable, funcional, limpio que cubría sobradamente nuestras expectativas de dormir a gusto una noche (si dormimos en el cerro esto era un paraíso).

Después de esto tarde libre para conocer Xalapa, era poco el tiempo para todo lo que había que ver, así que como buen excursionista del Colli, pata de perro pa que te quiero, Javier (el Melecius) propone a los que quisieran tomar un camión y dirigirse al puerto cosa que era una buena idea sobre todo para los que no lo conocían, Martha y yo como otros nos quedamos a disfrutar de Xalapa.  Una ciudad limpia con vialidades modernas, lugares interesantes excelente café pero sobre todo gente amable y dispuesta a ayudarte y recomendarte a donde ir, así que gracias a la gente de Xalapa, después de recorrer sus puntos de interés, varios kilómetros de calles, comprar varios kilos de café y comer, a las 9:00 de la noche estábamos en el hotel ahora si cansados pero contentos.  De mis compañeros de aventura yo ya no supe, de los que se fueron al puerto menos.

 

Callejón de Jesús te Ampare, Xalapa. Foto: María de los Ángeles González González.

Callejón de Jesús te Ampare, Xalapa. Foto: María de los Ángeles González González.

 

Iglesia de San José. Foto: María de los Ángeles González González.

 

Ya estaban perfectamente claras las instrucciones de nuestra guía, que eran estar en el camión a las 7:00 en punto, con mochila hecha y la manera en como lo dijo parecía seria, el que no estuviera se quedaba (yo creo que hablaba en serio porque tenia la ceja arqueada y la trompa parada) y así fue todos a las 7:00 dispuestos y como no venía lo más mejor.

Recordemos las condiciones obsesivas de nuestra guía, a las 6:00 de la mañana nos despertó hablándonos por teléfono diciendo con su melodiosa voz, ya levántate hue….. que modos caray¡, más que guía parecía nuestro sargento en fin.

Algo que no tomo en cuenta nuestra guía era que hacía un ratito ya estábamos despiertos por una vocecita que se escuchaba a lo lejos, “está caliente, no ahora está fría, no me quiero bañar”  aah…. los niños.

8:00 de la mañana todos a bordo del camión nos dirigimos al campamento Cotlamani en Jalcomulco por una extraña razón y después de circular por la carretera, nuestro camión empezó a recular ( del verbo yo reculo, tu reculas, el camión reculais) que nos habíamos pasado, a lo que el Melecius rectificó no nos pasamos fuimos a conocer otros lugares, después de des-andar el camino y un ratito estábamos en Jalcomulco todos con cara de hay mamachita ahí estaba el río.

Vista del Rio Pescados. Foto: María de los Ángeles González González.

 

De nuevo la voz firme de nuestra guía, “tiempo para desayunar”, sugerencia de ella “algo ligero para no echarlo fuera en la balsa” producto de los brincos, saltos y sustos, así que todos acatamos la sugerencia. Y Empezaron los pedidos, birria por haya menudo por acá, arrachera en la esquina y huevos divorciados en la otra, eso sí acatando la orden de nuestra guía solo 10 tortillas por mono y que no nos trajeran el carrito de los postres, el desayuno como dijo nuestra guía… ligerito.

Después de esto y pagar la cuenta, se nos informa que la camioneta está lista para recibir nuestras mochilas y llevarlas al campamento y así fue, no muy lejos del lugar donde desayunamos estaban las instalaciones ¡¡ oh my gad esto es para gente de dinero¡¡ bueno exagero un poco, pero las instalaciones se veían cómodas, con alberca, áreas verdes, restauran, bar, regaderas, baños limpios y cuartos para los que querían cuartos y lugar para acampadores para los que no.

Después de instalarnos la nueva orden de nuestra guía era a las 12 en la recepción y con eso de que ella no soporta indisciplinas pos a las 12 en la recepción. Antes de salir al río había que llenar un formulario, para ser exactos  

Dos hojas ambos lados con todo tipo de preguntas, que el juanete… que si la uña enterrada…. Que si ya te hizo un paro el cardiaco… yo no me complique la existencia como examen de la escuela, de confusión múltiple si si  si  si  no no no no firma y listo aquí esta señorita.

Después de esto todos formaditos  al camión, ya con nuestra ropa adecuada puesta suficientemente apretada para que no saliera volando al primer brinco, cosa que no sucedió  MMMMMMMMM.

Por algo extraño del destino el camión iba llegando con el grupo que descendió el río antes que nosotros, en la torre caras asustadas, quijadas apretadas flacos ojerosos cansados y sin ilusiones, preguntamos como les fue???  No hubo respuesta así como llegaron se bajaron del camión y se dirigieron a la recepción, me imagino que hacer algún reclamo.  Un torbellino de pensamientos pasaron por mi cabeza, “mejor aquí corrió que aquí murió, pensé decir”, saben yo mejor me quedo con Francis y Mario, o tal vez mejor cuido a los niños soy bueno en eso, pero me sobrepuse, me dije cual es la diferencia entre el grupo anterior y el de nosotros, mi primer respuesta claro, mis guías,la Vanyy el Miguel, ellos no tenían unos como los de nosotros así que todo va a estar bien.

 Siendo así nos subimos al camión que nos llevara a esta aventura, después de media hora de carretera y en un camión de esos amarillos escolares, llegamos a donde estaban las balsas que tendríamos que abordar, pero antes de eso algo que nuestra guía nos había advertido (capacitación) aquí se nos diría la manera en como ponerse correctamente el equipo de protección, chaleco salva vidas y casco, el uso del remo y las diferentes órdenes que tendrían que utilizarse cuando ya estuviéramos descendiendo el río. 

Llegando al rio para la práctica de rafting. Foto: Cotlamani.

Después de muchas y variadas instrucciones dadas por el equipo de guías del campamento cotlamani, y de risitas muchas nerviosas de nosotros claro, estábamos listos.

 

"Todos listos para la aventura". Foto:Cotlamani.

Equipos de 6 para cada balsa con un guía del campamento, nos pidieron que le pusiéramos nombre a cada uno de los equipos y nosotros sin titubear fuimos “LOS RUDOS”, nombre por demás apropiado dado que Hiroko y Ana novia de Jorge iban con nosotros, la verdad es que no recuerdo el nombre de los otros grupos, esto debe ser producto del nerviosismo, mío claro, eran algo así como los chinchulines y otros más.

 No quedaba otra cosa más que al agua patos, bueno a la balsa, en un principio el rio era tranquilo y nosotros tranquilos, pero conforme fuimos avanzando QUE EMPIEZALA DIVERSION, saltos, giros, agua, piedras, adrenalina pura, diversión en grande, creo que llevábamos apenas 10 minutos cuando hombre al agua¡, bueno más bien mujer, en un salto inesperado fuimos a dar contra un paredón producto del giro y choque Martitha mi mujer cayó, después me comentó Jorge que iba delante de mi que lo salvó de caer Ana, porque lo sujetó, luego entonces yo tendría que agarrar a Martha y no fue así, bueno bueno, ya tendrán 23 años de casados como yo uppsss.

 

¡Y todos al agua!. Foto: Cotlamani.

 

Siguiendo al pie de la letra la capacitación había que rescatar a la mujer al agua, pero antes, el remo estábamos advertidos que si lo perdíamos su costo es de 50 DLLS, así que recuperamos el remo y arriba Martitha, después de preguntarle su nombre, sacarle dos litros de agua y decirle que si veía una luz no la siguiera, parecía que todo estaba en orden, pero a la hora de contarnos 1, 2, 3, 4, 5, 6, seis????, que no éramos siete?, entramos en pánico, caos total, gritos y sombrerazos, nos faltaba uno, en la madre, así como se oye, en la madre se nos cayo en guía, si por un pinchurriento remo, 50DLLS, a como nos va a salir el guía, esto era más feo que sacarse el ojo con una cuchara, más pánico, más miedo, señal del Apocalipsis.

El equipo bien coordinado. Foto: Cotlamani.

 

Atorados pero contentos. Foto: Cotlamani.

Pero se hizo la luz, habló nuestro Cuco, nuestro Refugio, fiel a las enseñanzas de su Maestro (El cítrico) Lima; puso orden, “tranquilos” ordenó, Tu Jorge, revisa a babor, Rosendo a estribor, yo a estri… que pal otro lado, hhaaaa…  Ana al frente, yo (Cuco) hacia atrás, después de unos instantes, pudimos localizar a nuestro guía, aferrado con sus veinte uñas a una piedra, el río lo había arrastrado unos50 metrosrío abajo, y al grito de UNO, UNO, UNO, fuimos por él.  Habiendo recuperado nuestro guía, nos volvió el alma al cuerpo y continuamos al descenso, ahora si ya más dueños de la situación, que siga la diversión.  Mas brincos, mas giros más saltos, pura adrenalina, no recuerdo los nombres de los rápidos fuertes, que el de “La bruja”, que la “bajada del22”, cuando de una balsa ajena una vocecita: Parada Técnica, parada técnica, Valentina por Dios, aquí no se puede.

 

Inolvidable!!. Foto: Cotlamani.

Al fin llegamos a nuestro destino un río cristalino tranquilo, en verdad hermoso, entregamos el equipo agradeciendo a nuestros guías esta espectacular experiencia y la promesa de volver, y seguimos la fiesta en el camión.

 

Me voy, pero regreso... Foto: Cotlamani.

De regreso otra vez al campamento nuevas indicaciones, a las cuatro en nuestro camión, para salir a comer al pueblo mágico de Coatepec.  Nuestra siempre ideática Guía, dicho en buena onda, nos tenía reservada una sorpresita, empezó a repartir: vasos, limones, sal,  botana y por supuesto Tequila, porque iba a dar el grito, todo esto en el camión que para estos minutos se había convertido en el Colli Express.

¡¡Salucita!!!. Foto: María de los Ángeles González González.

Nuestra guía ataviada con bandera, banda presidencial y primer damo a un lado (Miguel) infló en pecho y con voz clara y bien timbrada, Viva México¡, viva supermán, que pasó tienen que ser héroes mexicanos, haaa¡  viva el chapulín colorado, oh que la canción, bueno nadie es perfecto. 

¡¡¡¡VIVA MÉXICO!!, ¡¡viva el tequila...!!!!. Foto: María de los Ángeles González González.

Siguió el tequila las canciones de Juanga, de José Alfredo y llegamos a Coatepec.

 Otra vez indicaciones de nuestra guía, 7:30 en el camión y vámonos a disfrutar este pueblo mágico, también limpio de buena comida.  Yo, Martha, Hiroko y Cuco nos deleitamos con un platillo típico, Trucha en sus diferentes formas de prepararla, daba pesar y sobre todo costaba mucho trabajo elegir porque era poco el tiempo y mucho que probar, así que yo ala Veracruzana, rica, rica, rica.

 

Restaurant de especialidades de café, en Coatepec.

 

La cuenta por favor había que seguir, sus iglesias, su kiosko, sus cafetines en la calle pero lo más rico de este maravilloso lugar, su café.  Fuimos abordados por una señorita que nos invitaba a una degustación de café y en automático, Si¡, nos condujo a un lugar, una especie de casona arreglada como cafetería, con sus sillas, una barra y para el rato, dos señoras en sendos comales preparando antojitos para la noche.  Lástima Margarito no teníamos mucho tiempo, aún así fue por demás interesante, nos explicaron la denominación de origen del café de la región, de sus características, de la manera de cosecharlo de secarlo y de tostarlo.  Cuidando siempre la humedad, después de todo esto, a probar; una taza humeante para cada uno rico, rico, rico.  Dos kilos para llevar.  Tiempo para regresar al camión, de verdad era un buen café pues después de varias horas de probarlo aun sentías el sabor en el paladar.

 Instalados en el camión a alguien se le ocurrió cumplir años, así que nuestra guía que paga por que la alquilen, nos invitó a cantarle las mañanitas, y el sapo verde tuyu, a Mario no se que,  pero con cara de buena gente, las que agradeció de buen agrado, salvado este punto, con la pancita llena no nos quedó más que decirle adiós a este pueblo mágico, por demás agradable e invitados a volver con un poco más de tiempo.  Así encaminamos nuestros pasos al campamento Cotlamani.

 Nos quedaba una noche para disfrutar así que a darle, estaba la alberca el baresito y los cuates, fue entonces que nuestro compañero discípulo de Lima dijo: No hay campamento sin fogata ¡órale¡ y con toda la ceremonia de “arde fuego arde” cumplió su capricho.  Digo todo hubiera estado bien, solo que estábamos a 35 grados, además en la alberca, dados estos detalles, la fogata duró lo que dura un estornudo.

 

Noche bohemia en el campamento. Foto: María de los Ángeles González González.

Pasaron las horas entre vino tinto y tequilitas y la siempre amenas anécdotas de Melecios y Miguel (que deben tener buena memoria, porque las han contado mil veces y siempre son iguales) ya entrada la madrugada no hubo mas que ir a dormir, a la mañana siguiente emprenderíamos nuestro regreso a la tierra del Tequila y de las mujeres chulas. 

 

Ya por la mañana montados en nuestro camión de ocho ruedas, todo el regreso se desarrollo sin contratiempo llegamos a Guadalajara como si fuéramos Ingleses, a la hora pactada TODOS FELIPES Y CON TENIS.

 

Yo hubiera querido escribir una crónica corta, resumida, pero no era posible simplemente porque fue una experiencia que para muchos de nosotros fue nueva, nunca vivida, así que queridos guías estamos a mano, si ustedes no habían tenido un grupo como este, nosotros no habíamos tenido esta experiencia, que a varias semanas de vivida, aún siento los brincos de la balsa el sabor de la comida y del café  de la gran camaradería que tuvimos “no se porque después de esta experiencia, siento que los amo” hasta Melecius quedó contento.

 

No queda más que decir gracias Vany, gracias Miguel, nunca cambien, valen mil, y listos para la otra.

 

 

ROSENDO VILLASEÑOR

 

SEPTIEMBRE DE 2011.


3 comentarios »

  1. ernesto rodriguez dice:

    Felicidades, como me pesa no haber podido acompañarlos, pero como si hubiera estado con ustedes disfrute y mi dif¡verti muchisimo con la cronica de Rosendo todavia me estoy riendo (a 35 grados y con fogata) Saludos a todo el grupo.

  2. Nora Granja dice:

    De verdad que es imposible no soltar las carcajadas con tan deliciosa descripciòn!! Hasta acà me brincaba el agua de las lanchas y de verdad que me imagino la tremenda pachanga y aventura que significo este viaje!!

    Me alegro muchisimooooo de ahora formar parte de este grupo tan sensacional y ahora siiii!! no lo vea nomàs en el discovery…no lo vea en el Animal Planet…!!! compruebe que todas estas aventuras son reales y que no le digan, que no le cuenten que no se puede..porque para muestra, alli estàn los chicos del Colli!!!!

    • Vany Alvarez dice:

      Gracias Nora, y gente linda como tu le hace mucha falta a nuestro grupo, que aporte, que sea optimista y sobre todo que no solo practique, sino que haga de este deporte un estilo de vida, un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>