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  1. EXCURSION PUERTA DE LA BARRANCA-ARCEDIANO-TLACOTAN

    agosto 1, 2012 by Vany Alvarez

    Autores: Martha Elena Salas Rábago y Luis Enrique Sánchez.
    Bienvenidos a esta bonita excursión rica en historia y sensaciones:  bellos paisajes, deliciosos aromas, sonido de agua y canto de pájaros.  Comenzamos el descenso por el antiguo camino de los arrieros tomando, unas vueltas más abajo, el camino que ahora se le conoce como “el camino nuevo” por el cual contemplamos, hermosos paisajes.  Terminando una bajada pronunciada llegamos a una pared de material arenoso encontrando allí increíbles esculturas hechas con gran destreza por un joven llamado Nachito (según nos informaron).  Ya abajo cruzamos el Río Santiago llegando al Nuevo Puente de Arcediano.

    El nuevo puente de Arcediano. Foto: Antonia Márquez Araiza.

    Recordemos que el Puente anterior que se localizaba 800 m río arriba fue construido en 1894 bajo la dirección del Ing. Salvador Collado siendo en su época el primer puente colgante de México y el segundo de Latinoamérica, fue destruido en el 2005 cuando contaba ya con 111 años de antigüedad, dejando para la posteridad toda su historia (paso obligado de arrieros y mercaderes procedentes de Zacatecas, Aguascalientes, etc., de revolucionarios y cristeros) incluyendo a Don Pomposo, empleado del Ayuntamiento quien  por muchos años cobró, recibo a cambio, el cruce por el Puente.

    El grupo, atrás el puente de Arcediano. Foto: Luis Enrique Sánchez.

    El Sr. Gonzalo lima, guía ejemplar de nuestro grupo y aún activo a sus 83 años, escribió un libro llamado “Bajo el Puente de Arcediano” de narrativa interesante y ágil lectura, da en el mismo referencias del mencionado Puente y de la Barranca (a la venta en las oficinas del Grupo Montañista Colli o directamente con el Autor).
    Iniciamos el ascenso por el camino que se le conoce como “el camino del Fraile”.  Cuenta la leyenda que en época de la Revolución un Fraile fue enviado con un cofre lleno de monedas de oro para resguardar esos valores, propiedad de la iglesia, de los saqueos.  Dicho Fraile, percatándose de la presencia de bandoleros más abajo, decidió enterrar el cofre.  Cuando los ladrones le salieron al paso, al no traer nada consigo, lo mataron.  El cofre no ha sido encontrado hasta la fecha.
    Poco antes de terminar el ascenso encontraremos una enorme higuera, se le conoce como “el árbol  del ahorcado”, hace más o menos 20 años desafortunadamente un muchacho decidió aquí poner fin a su vida.  En este punto se encuentra también lo que queda de la Hacienda de San Marcelo, socorrido Mesón al cual llegaban:  arrieros, mercaderes y comerciantes a tomar un descanso para salir al día siguiente de madrugada “con la fresca”, ya sea con rumbo a Guadalajara o de regreso a su lugar de procedencia.
    Poco más adelante divisamos una casa amarilla, dnode llegamos tras la última subida, ya en este lugar observamos el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara y el resto de la ciudad que dejamos al otro lado de la barranca.  En cosa de 30 minutos llegamos a Mazcuala.  Después de un breve descanso partimos con rumbo a La Higuera, ranchería en cuyo  Templo es adorado el milagroso Santo Niño de Atocha y así, posteriormente, llegamos por fin a nuestro destino final:  Tlacotán (se le conoce también como Tacotlán o Tlacotlán) actualmente perteneciente al Municipio de Ixtlahuacán del Río.
    En este lugar permaneció casi 7 años la antigua y errante Guadalajara, llegando aquí en 1535 después de haber pasado primero por Nochistlán (1532) y después por Tonalá (1533) y antes de establecerse definitivamente en el Valle de Atemajac.

    Bellos paisajes durante el recorrido. Foto:: Antonia Márquez Araiza.

    En este tranquilo pueblo encontramos una antigua y hermosa Iglesia que data del siglo XVI con un amplio y placentero atrio con una cruz al centro,  en la cual se venera a la Virgen del Rosario, testimonio de la obra evangelizadora de Fray Antonio de Segovia . Cuenta una leyenda que cuando se estaba construyendo un albañil perdió el equilibrio cayendo desde lo alto de la torre, fue entonces cuando sintió que un brazo poderoso frenó su caída evitando así su inminente muerte.  Para dar gracias a Dios y recordar este milagro se encuentra un brazo de piedra en dicha torre.
    Pasan por aquí dos peregrinaciones multitudinarias todos los años, comenzando como nosotros en la Puerta de la Barranca.  La primera se lleva a cabo el primer domingo de Marzo y llega hasta el Templo de San Juan del Monte (15 kilómetros más adelante) en donde, en ese día,  se encuentra  de visita El Señor del Encino;  la segunda se hace invariablemente el jueves y viernes santos y llega hasta Ocotes de Moya (58 kilómetros mas adelante, muy cerca de Yahualica) al majestuoso Santuario del mismo milagroso Señor del Encino, llamado así porque su imagen se reveló precisamente en un árbol de encino.
    Muchas gracias por acompañarnos a recorrer estos caminos antiguos llenos de cultura y tradiciones,  ojalá les haya gustado.  Los esperamos en una próxima excursión.

    El grupo completo, feliz de haber hecho este hermoso recorrido. Foto: Antonia Márquez Araiza.


  2. REFLEXIONES DE UN GRAN PROYECTO DE MONTAÑA: LAS 14 CUMBRES DE JALISCO

    julio 26, 2012 by Vany Alvarez

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    Que bien se siente cerrar ciclos, que sensación tan placentera provoca cumplir metas, que satisfactorio resulta hacer tus sueños realidad…
    Esto de subir montañas comenzó en mi hace muchos años, mientras algunos padres paseaban a sus hijas en el parque, el mío tomaba mi pequeña mano de apenas 24 meses de edad, mientras bajábamos la barranca de Huentitán…
    - “ay señor, no baje a la niña, si viera que pesado está para subir”, le decían las personas que regresaban de Arcediano…
    - “pues la bajo cada semana”, contestaba papá
    - “ahhh, entonces ya está acostumbrada”…
    Hace dos décadas encontré el espacio perfecto para continuar subiendo montañas, y el Colli me adoptó con todo y mis sueños de cabra. Desde entonces mi imperfecta naturaleza humana encontró un espejo donde reflejar sus deseos más puros: las montañas. Y es que ellas son la expresión más significativa de nuestra madre Tierra, ahí convergen el aire que te impulsa a caminar, el agua que bebes mientras andas sus veredas, la tierra donde plasmas tus huellas y el fuego que te impresiona en los volcanes. En ella encuentras toda manifestación de vida: vegetación, insectos, reptiles, mamíferos, aves… animales cuyo hogar reside desde una pequeña gota de agua, hasta una cueva en algún risco.
    La montaña es perfecta, vieja, sabia. Ella no te impone reglas, sin embargo tu las intuyes a la hora de subir. Por algo “montaña” es una palabra en femenino, pues como toda una dama, no la puedes poseer y ya; si en verdad quieres su más elevado punto, la cumbre, has de conquistarla poco a poco, sin prisas, sin enojos, con inquebrantable voluntad. Y para ello se necesita mucho más que buena condición física o equipo oneroso, requieres pasión, ese impulso que por sobre todo te lleva al límite de tus capacidades, que saca lo mejor de ti, lo transforma, te lleva a lograr tu objetivo y obtener la gloria pese a todos, incluso pese a ti mismo y tu inconclusa naturaleza, es digamos, la parte de tu creador que vive en ti.
    Y si la pasión individual logra cosas impresionantes, cuando se une a las de un grupo de apasionados con el mismo objetivo, el resultado es realmente extraordinario.
    Los sueños son imanes para unir soñadores entre sí, y fue así como encontré a mi compañero de cordada, en quien confío plenamente, que me impulsa a continuar cuando estoy cansada y a quien insto a seguir cuando sus fuerzas se agotan. Uno más uno somos más que dos. Nuestros sueños y metas de montaña se fusionan y crean proyectos, como el subir las 14 montañas más altas de Jalisco, emulando el proyecto de montañistas “elite” que trepan las 14 montañas que sobrepasan los 8000 msnm, las más altas del planeta.
    En 2009 arrancamos el proyecto “14 cumbres de Jalisco” y desde entonces lograr conquistar estas montañas nos ha ocupado y apasionado tanto, que el imán continuó atrayendo soñadores que se unieron a este proyecto y alcanzaron la cima de varias de ellas.
    Han pasado casi 3 años desde su inicio, y los recuerdos se agolpan en mi mente esbozando una gran sonrisa que alegra mi corazón.
    La Tetilla de Ameca, ¿cómo olvidar esa cumbre que logramos al escalar la roca que era como sacada de la película del Rey León?. Recuerdo que llevamos guías locales que con su rápido paso provocaron que el grupo se dividiera en 2 y cada uno siguió por lomos distintos: nerviosismo, conversaciones por radio continuas, novias de compañeros que juraban nunca regresar… hasta que por fin nos juntamos y regresamos contentos como equipo.
    El Cerro Gordo quizá no representó gran esfuerzo físico, pero permitió la convivencia entre nosotros y con esto empezamos a consolidarnos como grupo, para continuar el proyecto.
    Sierra Halo, tan lejana de la capital tapatía, cuya cumbre no alcanzamos en el primer intento, esa pared que no sabíamos si trepar o rodear, con compañeros muy cansados y el tiempo apremiando nos dejó a unos 300 metros de la cima. En el segundo intento se convirtió en toda una odisea: kilómetros andados, una fría noche interminable, familias preocupadas y al final: solo risas y buenos momentos rescatados.
    Sierra Cacoma, nos exigió un buen esfuerzo, a cambio nos regaló un bosque hermoso y una cumbre con vistas encantadoras.
    El ascenso al Cerro de García fue demandante, caluroso, con tristeza vimos como la urbanización había hecho de las suyas arrebatando las veredas que antes andamos para darle una brecha polvorosa y árida. La recompensa: una buena cumbre y vampiros espirituosos que a todos nos hicieron olvidar la fatigosa subida con desafinados pero alegres cantos al regreso.
    La bella Sierra de Mazamitla tuvo su máxima expresión en la Sierra del Tigre, una caminata nocturna con lecciones de astronomía que pocos entendíamos pero que a tantos nos interesó. En esta hasta una bebita de 6 meses hizo cumbre, no volvimos a tener una compañera tan pequeña nunca mas.
    ¿Cómo olvidar el primer intento de subir Manantlán?, esa noche en la que todos los animales del pueblo al unísono hicieron añicos nuestros tímpanos. En el segundo intento por fin logramos encumbrar, a cambio: 10 horas de un ascenso tan bello como demandante.
    Sierra Alta no tuvo las vistas más agradables del proyecto, y quizá nunca más volvamos a treparla. Aquí el logro fue conseguir el permiso para subir, pues ahora es propiedad privada, aún así nos llevamos la instantánea fotografía mental de sus paisajes áridos desde la cima.
    Sierra de Tapalpa: de las más verdes del proyecto, agua por todos lados, árboles majestuosos y la cima perfecta para la fotografía de un grupo feliz.
    Cerro La Elisea, no daba oportunidad de ir de a poco. Desde el inicio, la inclinación de su terreno dejó ver que su conquista no era cosa de niños. Nos regaló una fabulosa noche bajo el manto estelar que permanece aún en mi recuerdo como una de mis mejores acampadas.
    El ícono de Jalisco: Cerro de Tequila con su imponente tetilla, con la dificultad de encontrar cercas y avisos amenazantes de presuntos campos de tiro que más bien sonaban a algo más prohibido. Quizá no logramos escalar su enorme roca, pero nuestro banderín logró estar en la foto grupal desde la cumbre.
    El gran susto en Cerro Viejo, cuya tromba justo el día que planeábamos subir nos hizo pensar en que “no nos tocaba” subir la última cumbre aún. El árido camino que luego nos regaló un bosque dañado por el fuego que se sobreponía poco a poco con el verdor de la esperanza.
    Quizá nunca pudimos subir Sierra Huichola por la inseguridad de la zona, pero a cambio, el Cerro Grande de Ameca nos demostró que en su nombre lleva la grandeza de su bosque, su cumbre, su fauna salvaje y sus bellos paisajes.
    El techo de Jalisco, con sus 4260 msnm nos dejó ver que no sólo es la montaña con mayor altitud en el estado, sino que es enorme por sus vistas, sus árboles gigantes, el paisaje de su hermano el Volcán de Fuego, todo un gran escenario que al grito de ¡¡FIN!! hermanó a todo un grupo de soñadores que brindamos por un final de cuento, un final feliz.
    Este proyecto terminó, pero nos deja tantas cosas en el alma: recuerdos imborrables, hermanos de montaña, aprendizaje perene que permanecerá en nosotros cuando ya no estemos aquí. En esas grandes montañas dejamos suspiros, fatiga, sudor, risas, alegrías… es bello soñar y alcanzar la cúspide de tu pasión, pero en este mundo de sueños montañeros lo mejor es que tus sueños se materialicen, que les des forma, los amases en tu espíritu y los hagas realidad… seguiremos subiendo montañas, y nuestro espíritu permanecerá donde nuestros pies no pisen nunca más…


  3. Nevado de Colima: El dia en que todo se pudo 21 y 22 de Julio!

    julio 25, 2012 by Vany Alvarez

    Autor: Salvador Vargas

    Sábado 21 julio de 2012

    Provenía de la estación de Tetlan, había que recorrer 10 estaciones para llegar al lugar donde las grandes hazañas se gestan, varias cosas pasaban por mi mente, pero jamás imagine muchas de las que pasaron en esta aventura, aquí la historia del día que todo se pudo!

    Parque Rojo 8:00AM

    No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, la preparación fueron dos cerros como Ameca y García y un puñado de barrancas de Huentitán. Miguel Rodríguez volvía a ser nuestro guía y con el se encontraba su inseparable esposa Vany ¡mi madrina!, esto ya prometía, junto a ellos había una gama de experimentados montañistas de gran trayectoria, Ernesto mejor conocido como el  Iron Man, Rosendo Villaseñor que además de ser tan animoso se le nota el colmillo para esto y para los jóvenes nuestro mayor ejemplo a seguir, el único José “Joe” Romero, el hombre ecuanimidad, cordura y humildad unas de sus tantas cualidades.

    Todos listos, vámonos que un gran día nos espera, para mi esta montaña era algo que se había vuelto personal, se convirtió en mi meta desde hace un par de meses, una especie de revancha para mi, había que afrontarla con seriedad pero con la alegría que nos caracteriza a mis amigos y a mi.

    La Alineación era de lujo, los montañistas expertos y el empuje de los jóvenes, en los cuales figuramos los siguientes: Sophie Somma (que después comprobaría que hay una pequeña rural dentro de ella), Luis Vanderhein el único Luis Vanderhein del mundo, las gemelas Arrizon, Bettsy y su barra de plutonio de inagotable energía, Dorian nuestros experto en divisas internacionales, Ismael que aunque sea Steeler me cae bien, Ana Valencia y su cachucha extra para mi, y nuestro nuevo amigo Ricky Cokis (lol) y su servidor Sir Chava the Fisrth. Nos faltaba una parte fundamental del equipo, Jorge llegaría mas tarde, el motor del equipo confiaba en que nosotros pasaríamos sin problema el primer día sin el, no lo podíamos decepcionar.

     

    Después de una breve pasada por Cd. Guzmán llegamos al Fresnito, lugar donde no había marcha atrás, oficialmente empezaba esto, la travesía empezaba y tenia tintes para ser épica.

    Los Datos: 32 personas, 1 soga roja…una soga roja? Para que??? Anyway…..2600mts de ascenso para llegar a los 4278MSNM. 2 días de excursión, 2 etapas.

     

    Arrancamos, Miguel pronostico para nosotros 8 horas para llegar a nuestro refugio para esa noche, veremos si le pegamos al Target! No hemos de poder!

     

    El Primer jalón fue bueno, caminamos a buen paso y tuvimos la primer peculiaridad del día. Nos encontramos a Don Faustino, un viejo señor de la localidad que estaba sentado junto a su pequeña casa y su perro, amablemente nos ofreció probar de los últimos duraznos de la temporada, la vida parecía sonreírle y le gustaba compartir lo que el tiene, después de conversar un poco con el y ver a mi madrina Vany columpiarse como una niña de 10 años había que seguir nuestro camino.

     

    Me tocó cargar un rato la soga roja, que aun muchos nos preguntamos para que nos serviría? Era algo simbólico para unir al grupo seguramente. Poco a poco nos fuimos integrando a los dominios de la montaña, que nos recibía con unos ruidosos estruendos de sus nubes, parecía como si estuviera probando nuestra valentía, pero nosotros solo estamos de paso queremos conocer al viejo Nevado de Colima que ha estado ahí por miles de años mientras nosotros solo estamos de paso.

     

    Llegamos al camino de la escalera, la altura ya era considerable, el vértigo aun no llegaba pero avisaba que había que ser precavidos, una vez pasada esa escalera tomamos la vista mas espectacular del día, el circo del nevado y su magia nos dejo maravillados y extasiados y arboles tan altos que casi rozan el cielo y sus nubes, hongos raros y atractivamente venenosos, al voltear tan alto los arboles y voltear a ver tan abajo sus raíces, me dio cuenta que para llegar tan alto en la vida tenemos que tener firmeza en nuestros cimientos y paciencia para llegar tan alto como los arboles, todo lo que pueda escribir para describir ese increíble lugar es poco para poder expresar la belleza del lugar, tienes que estar ahí para admirarlo, el hombre ha tratado de seguir los pasos de dios como creador, pero después de esto, después de estar me queda claro que el más grande artista de la historia es dios mismo.

     

    El paso era bravío y las recargas de agua hacían que fluyera la caminata, eran las 8:30PM cuando llegamos a nuestro campamento, lo siento Miguel tu pronóstico fallo, fueron 7.5 horas de caminata.

     

    A montar las casas de campaña, había que descansar, pero antes vamos a cenar algo….ahhhh la lluvia llegó!!!! Y que lluvia!!!! Parecía que nos dio tregua mientras subíamos y montamos todo, acompañando a la lluvia llego el frio para hacer la noche difícil, pero hacía falta mucho más que eso para detener nuestra voluntad, inclusive con agua dentro de nuestra casa de campaña, nos preocupaba que sería de Jorge, la lluvia y la oscuridad estaban ahí junto con Jorge en el camino que ya habíamos recorrido, las 11PM y escuchamos un grito a lo lejos!, era Jorge, durmamos tranquilos, Mountain Man había llegado.

     

    Domingo 22 Julio 2012

    La Joya 6:00AM

     

    Todo el pelotón se reunió con Miguel, las indicaciones de rutina, lámparas en la frente y montón de mochilas de ataque dominaban la Joya. Vany preguntó que donde estaba la cuerda?, el encargado la había olvidado en su casa de acampar, pero que diferencia haría la cuerda? Bueno anyway.

     

    Paso de gallo-gallina, íbamos pian pianito por que a final de cuentas dicen que los dichos viejitos son evangelios chiquitos y mas vale paso que dure y no trote que canse.

     

    Al paso de unas horas llegamos a un tramo de arenales, el camino era un poco complicado y nos esperaba la famosa “J”, una piedra de aproximadamente 2.5 mts de altura para llegar al siguiente nivel, la meta estaba de por medio había que trepar, medio metro de separación y cientos de metros hacia abajo, pero nos apoyaba nuestro Iron Man, Ernesto ayudo a que pasáramos! Sigamos que no falta mucho!, otra hora mas de subir rocas, caminar derrepente una vuelta a la derecha y no puede ser! Ahí estaaaaaaaaaa!!!!!!!!! La cumbre!!!!!!!! No le falta mucho a Miguel para llegar! Vamos compa! Ahí está el premio! Fueron los metros recorridos mas saboreados del viaje, mis piernas me decían que siguiera!, mis brazos impulsaban mis bastones! Vamos sigue! Sube! Mis ojos estaban rojos! Volteo mi rostro hacia arriba y lo primero que vi fui una mano!, la mano que me guió hasta el gran botín, la mano de Miguel Rodríguez me dio un fuerte jalón hacia arriba, la piel se me enchino y la emoción era inconmensurable! Felicidades! Me dijo Miguel Felicidades a todos hemos llegado a la gran cumbre de Jalisco!

     

    Emotiva sesión de fotos, a muchos nos traía un sabor especial esto, Migue y Vany concluyeron el proyecto de las 14 Cumbres más altas de Jalisco, un brindis emotivo con un vino tinto Concha y toro, por la uva parecía ser Merlot. El grupo se tomó de las manos y sonó un estruendoso grito de ¡Fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin! Atronador que se escuchó en cada rincón del parque Nacional

     

    Un descenso difícil, parecíamos cabras monteses, fue disfrutado y un poco batalloso, los arenales fueron divertidísimos, bajamos corriendo peroooo ohhh! Wtf! Sorpresa, tomamos un camino equivocado y llegamos a un barranco, ahora como íbamos a bajar? Pero que demonios!!! La cuerda!!!!!!!, la cuerda fue amarrada a un árbol y nos sirvió para hacer un poco de rapel! Hasta Rapel hicimos! Más completa la excursión no pudo haber sido!, la cuerda que de la discordia ahora fue la cuerda de la concordia! No traerla habría sido un tremendo error.

    La joya de nuevo, el final de la caminata triunfal!

     

    Subimos a nuestro camión y el regreso a casa fue el mejor de todos los anteriores, lleno de emoción, canciones entonadas por Joe y sus seguidores, palabras elocuentes de Joe hacia los guías, y un final más que perfecto para una excursión perfecta con gente increíble. Esta crónica fue escrita con mucha emoción y cariño para todos los que estuvimos ahí y con los que quiero compartirla que no fueron.

     

    Montaña es espiritualidad y conexión con Dios, la montaña es sabiduría

    José “Joe” Romero

     

     

     


  4. Micos I y el Fantasma de Don Gonzalo N. Santos en Taninul…

    julio 19, 2012 by Vany Alvarez

    Autor: Nora Granja Montes

    ¡Quien diga que no le daba “ñañaras” la idea, de seguro miente con todos los dientes!  Quizá algunos de los más guerreros lo habían hecho antes… no lo sè.  Quizá otros, solamente soñábamos en lo que debería de sentirse al caer de un pequeño precipicio.  De seguro había a quienes, les imponía la emoción de atestiguar la marca del ombligo de México… Como sea, allí estábamos todos.  Unos más puntuales y otros más después, todos acomodando con alegría bultos y mochilas y dando un rondin de inspección al lugar asignado dentro del camión mientras saludas a los compañeros de viaje…  Nuestra Guía va y viene para acá con su inseparable tabla y registrando a quienes van llegando y quienes faltan.  Como siempre, no faltaron las expediciones al Oxxo para terminar de acarrear provisiones y botellas de agua….¿Ahora si, todos listos y completos?  Bien….  “Bienvenidos todos a nuestra excursión de Salto a Micos, Grupo Colli… con ustedes y para servir a Dios y a todo aquel que lo requiera estamos su guía Vany y su inseparable media naranja Miguel”.  Todos calladitos y bien portaditos escuchamos con cuidado nuestro itinerario a seguir, instrucciones y recomendaciones. “Elijan quienes quieren participar en que actividades para poder organizar los grupos, esperamos llegar al amanecer a nuestro destino y si nadie más tiene más dudas ni comentarios, allá vamos bien puestos…”

     

    Pronto la ciudad y su montón de luces comienzan a quedarse atrás… Suponemos que estamos tomando la autopista, pero la verdad no nos mortifica mucho el camino a seguir.  Risas y murmullos amistosos se escuchan por todas partes, algunos niños pequeños ya encontraron su lugar para dormir y nos causan envidia a todos aquellos que todavía no estamos seguros cual será la mejor posición en el asiento.  Nos esperan casi 10 horas de camino.  El autobús es muy grande, lleva aire acondicionado y todos los servicios.  Aún así, hacemos un par de paradas “técnicas” para estirar las piernas un poco.  Un viaje sin mayor contratiempo que un tremendo bache ò tope que brincamos como por ahí de la 1:00am y a mi por poco me hace pegar en el techo…. Cuando te das cuenta, una voz muy familiar nos dice “Buenos días…hora de llegar a desayunar”  ¿En dónde estamos? ¡Quien sabe!! , indagando aquí y allá pronto descubro que estamos en algún punto cercano a Ciudad Valles. Llegamos a un restaurancito a pie de carretera que ofrece una de las especialidades de la región: Gorditas…..rellenas de reteharto chile, porque aquí todo está enchiloso y hasta el requesón te hace llorar de lo picoso que está!    Nos queda menos de una hora de camino sinuoso y lleno de arboles para llegar a la exhacienda el Taninul, el clima es más cálido de lo que pensé ya que estamos a muy poca altura sobre el nivel del mar… Todo está verde y hermoso y las puertas del Hotel El Taninul se abren de par en par para recibirnos como distinguidos visitantes. Campamento por aquí, habitaciones por allá, una hora libre para que se desentuman y nos vamos a las cascadas!!

     

    Como en todo grupo grande, en cuanto nos soltaron nos desvalagamos cada uno con sus cuates más cercanos.  Los que estábamos de acampada dejamos listo todo y nos fuimos a recorrer las instalaciones. La casona de lo que alguna vez fue la hacienda está enorme.  La construyó un tal Gonzalo N. Santos del cual nos contaron su historia -fue más malo que el grinch en navidad- y a apunta de horca y machete se adueñó de las tierras de la comarca y causo el terror de sus moradores… Las rocas y cavernas que se ven al fondo de las albercas fueron en algún tiempo un arrecife marino cuando la Tierra estuvo en pañales y ahora son un pequeño cerrito que nos hace ojitos a quienes lo vemos desde abajo.  ¡Huele a huevo podrido! ¿Alguien no se bañó antes de salir?? No…!!  Es un manantial de agua  aguas termales azufradas que nacen aquí en el corazón del rancho.  Le dieron forma de alberca, pero no hay que hacerle confianza: además de verde es muy profundo, hasta 7 metros de fondo y si te saca un susto si no sabes nadar.

     

    ¡Vámonos porque nos dejan!  Hora de salir  y “chin-chin” el que se raje!! Todos muy enfundados en trajes de baño y bermudas salimos hacia nuestro primer destino: Las Cascadas de Micos.   ¡Curvas por aquí, curvas por allá y ya llegamos!  Nuestros guías locales nos llenan de información lugareña y lo que podemos hacer y esperar.  El Grupo entonces se divide en 2 y los de turístico llegan a su destino primero, el parque de Micos donde podrán chapotear un poco en las aguas tranquilas del rio, observar la naturaleza, relajarse un poco  y especular sobre cuantos podremos ser los que bajemos completitos y sin raspones de las cascadas.

    Cascadas de Micos. Foto: John Pint

    Cascadas de Micos. Foto: John Pint

    Los que elegimos seguir la aventura ya no tenemos vuelta atrás, el camión arranca y continuamos subiendo por algunos minutos.  Finalmente abandonamos nuestro transporte y una hilera de cascos bien formaditos y chalecos nos esperan a la orilla del camino.  Con la risa de nervios invadiéndonos a más de tres, nos ataviamos con la armadura y ahora vamos a bajar un senderito para llegar al rio….

     

    Yo no sé los demás, pero mi mayor apuración era la temperatura del agua… Había escuchado historias terroríficas de que estaba más helada que las narices de un pingüino y pues a lo hecho, pecho, que ya estamos aquí…. ¡Con mucha alegría pude desvanecer mis temores en cuanto metí los piecitos en el rio!  El agua está calientita, tiene un color verde claro maravilloso, hay cascadas y caiditas de agua por doquier y si esto no es el paraíso, es lo más cercano que podemos tener.  Los guías dan unos minutos para que todos podamos sentirnos cómodos dentro del agua y los más picados vamos a ver de cerca una hermosa caída de agua como de 20 metros de altura que desemboca en la poza en la que estamos…. Un grito de “vénganse para acà, vamos a comenzar” hace que el corazón comience a palpitar con más ganas. Esto de aventarse de las cascadas tiene su chiste, porque viendo de arriba para abajo hasta 30 cms marean y ya cuando ves de abajo para arriba, dices “ay que collona que no me quería aventar”, y pues allí van los primeros valientes y por supuesto nuestra Guía Vany abriendo pista para ver como caían los demás, mientras que el resto todavía pensábamos si esto era una buena idea ò no…. Al ver nuestra cara de angustia, el guía local nos indicó un camino para bajar sin tanta violencia, y pues con mucho gusto varios optamos por recorrer el caminito de la piedra y pegar un brinquito al agua que fuera menos temerario…total, allí siguen más cascadas para seguirlo intentando.

     

    De la segunda a la 6ta poza todo fue felicidad: brinquitos chiquitos, toboganes de piedra, chapoteaderos naturales….aún así para todo aquel que prefiriera el plan B, siempre había “bajada alternativa” para evitar algún rasguño.   Todos felices y las bromas y carcajadas marcaban el ritmo a seguir.  Como siempre, estaban los aventados que en lo que algunos calculábamos la altura, el tiempo, la posición de la luna y la fuerza de los vientos antes de tirarnos desde algún punto, ya llevaban como 15 brincos en cada cascada.  Todo iba bien hasta llegar a la última cascada…10 metros de “hay les voy”  es la última frontera, y allí si, hasta los más valientes se detuvieron unos segundos a considerar todas las opciones, pero como buenos compañeros, el problema fue que se aventara el primero para que otros más también se fueran lanzando. Uno a uno comenzaron a caer los valientes, mientras que los que consideramos que la adrenalina de bajar agarrándote hasta con las uñas por el camino de piedras y raíces era más emocionante y menos peligroso.

     

    Finalmente todos abajo en la última poza y satisfechos como guerreros que regresan triunfales de la batalla, comenzamos a nadar hasta llegar al punto de salida y comenzar el ascenso por un pequeño caminito que nos llevará  de nuevo a la carretera.  Nuestros compañeros de turístico ya están allí esperando por nosotros y ¡ni Julio Cesar en sus mejores tiempos fue recibido con tanta gloria como nosotros!   Ropa mojada, carcajadas y un delicioso boing de fresa se quedan inmortalizados en las decenas de fotografías que todos tomamos de ese momento.  Algunos compañeros de turístico se arrepienten de no habernos acompañado mientras que otros nos preguntan cómo nos fue.    Como ésta actividad se llevo más tiempo del esperado, todos de consenso estamos de acuerdo en realizar actividades grupales en la hacienda, habiendo para elegir entre rapel, tirolesa, sendero interpretativo con visita a las cuevas, ò quedarse a descansar plácidamente en las albercas …. En un tris, la tabla con la lista para apuntarse en las actividades  recorre el camión en manos de Miguel y los grupos se forman y se organizan.

     

    Alli en la entrada principal del hotel nos ataviaron de acuerdo a lo elegido y vámonos.  Yo me fui con el grupo de caminata  para no perder condición y ahora si parecíamos exploradores de verdad, hasta con casco nos equiparon.  Iván nuestro guía, nos mostró las formaciones rocosas del lugar, algunas especies protegidas que hay en la hacienda, plantas, fósiles y finalmente entramos a una cueva que se llama El Taninul II. Bóvedas enormes, estalactitas, murciélagos y una que otra araña  le daban una excelente ambientación a este mundo de humedad y tinieblas, que si bien solo duraba unos 200 mts de largo pero fueron suficientes para ponerles los pelos de punta a más de alguno al ir escuchando las historias de torturados y desaparecidos en estás cuevas. Un paseo por el bosque de las “Patas de Elefante” gigantes y la entrada a la cueva Taninul II que algún brillante asesor del cacique le sugirió fuera convertida en una discoteca fue el final de recorrido.

     

    Pero allí no acababa todavía la ventura del día… y brincando de lo extremo a lo místico, rematamos con un delicioso temazcal a la luz de los cocuyos y las estrellas….

     

    “Buenos días Grupo Colli, son las 5.05 de la mañana y ya vamos todos listos y en camino al Sòtanito de las Golondrinas”, que por cierto todo tiene menos golondrinas, ya que los pájaros que viven allí se llaman vencejos de cuello blanco.  También hay cotorros verde fosforescente y alguno que otro halcón avispado que sabe que tiene el desayuno seguro todos los días en este lugar.  568 Escalones nos separan de la entrada a la cueva…más un tramito de empedrado bien portado.  Llegas allí y te sientes pequeñito, pequeñito.  El cráter es enorme.  Un hoyo gigante en medio de la tierra al que te puedes asomar si te amarran con una cuerda, porque no vaya a ser la de malas que te vayas pa`dentro y ahora si que te llamabas…. Te acercas arrastrándote a la entrada mientras que buscas donde asir firmemente los pies y quisieras que tus manos trajeron crampones para pegarte a las piedras.  No se puede describir la sensación de asomarte a ver las entrañas de la Huasteca.  Todo se ve negro allá abajo.  Un negro tenebroso, oscuro, que sientes que te “jala” y que sabes que tiene el poder de tragarte… Comienza a pegar el sol y los pájaros despiertan.  Son miles, millares.  Todos salen parejitos: suben en espiral y dan dos vueltas al cráter antes de salir disparados al cielo, aunque eso si, todos bien formaditos y en la misma dirección.  Los halcones pronto consiguen su lunch matutino y salen de escena.  Los pericos vuelan por pequeñas parvadas mientras que el sol hace que se vean brillosos.  Un lugareño nos dice que estos pericos son de cueva, no tienen la cabeza amarilla como los de costa…   Comenzamos el retorno y un curioso encuentra en el libro de visitantes la firma del presidente Calderón del día 28 de febrero de 2012, cuando fue a visitar el Sótano y develar la placa que lo identifica como uno de las 13 Maravillas Naturales de México.   Entre el buzón de sugerencias, alguien debería de pedir por lo menos un modelorama a la salida de la escalera ò ya de perdis un puesto de aguas frescas, porque eso de subir a pleno rayo del sol no es de Dios si no te espera algo bien helado al llegar arriba.

     

    Un viaje maravilloso.  Único.  Donde conocimos muchos nuevos amigos y también se refrendaron amistades pasadas.  Donde te das cuenta que no importan las distancias cuando lo que te mueve es la emoción por descubrir cosas nuevas y te queda ese delicioso sabor de saber que estás en el lugar en el que perteneces….  ¡y todavía no terminas de bajar del camión cuando ya estás preguntando cuándo será nuestra siguiente aventura!

     

     


  5. Cerro de Garcia, La ultima Aduana!

    julio 18, 2012 by Vany Alvarez

    Autor: Salvador Vargas

    Cerro de Garcia 8 de Julio 2012

    Domingo 6:45AM Parque Rojo

     

    Una nueva cita con el reto llegaba y la motivación de haber subido 15 dias Ameca eran buenos incentivos para saborear el triunfo. El famoso Cerro de Garcia que castigo fuertemente a dos de mis grandes amigos es la siguiente cita. La mentalidad era mas fuerte que hace 15 dias, el entusiasmo también crecia por que el objetivo mas grande esta aun por venir, pero Garcia era una buena aduana por la cual pasar.

     

    La alineación la siguiente, Jorge Solorzano, Luis Vanderhein, Rubi y Gema Arrizon, Sophie Winta (proxmamente Sophie Somma!), Anita Valencia y Chava Vargas junto a 14 mas.

     

    Cuando estábamos ya juntos en la ya conocido punto de reunión llego quien se llevaría por completo el viaje, Don Jose Luis Guia Titular del recorrido y que seria rebautizado y renaciera como el mismo lo dijera, desde ayer es conocido como Joe!

     

    Joe apunto en una pequeña tarjeta los nombres de todos y nos señalo que subiéramos a nuestro bus y partir rumbo a San Luis Soyatlan casa de nuestro objetivo principal: ¡Cerro de Garcia!

     

    El camino en el bus fue como siempre muy divertido, entre las bromas ya conocidas pero que jamás pasan de moda entre nosotros. Al parar en San Luis Soyatlan Joe nos dio ½ hora para desayunar, algunos tomaron jugos, Luis Vanderhein y su servidor fuimos por un par de frutas y hasta pilon sacamos por caerle bien a la muchacha del puesto.

     

    Antes de empezar la caminata Joe se presento como el guía, un integrante sorpresa se unió, el choffer se unió a la excursión, sin comida y apenas una botella de 1.5litros…buena suerte.

     

    La Caminata fue exigente, partes planas pero a buen paso, hubo un momento que hasta jungla parecía y hasta nos desviamos un poco de la ruta planeada pero Joe como buen líder supo corregir a tiempo.

     

    Un par de locos en el grupo se gritaban entre ellos, lo curioso es que entre los dos se decían “Tete” con un acento arrancherado ¿Dónde estas Tete? Se gritaban, de pena ajena la verdad….en otros momentos Don Joe no sabia si era a el al que le decían Joe!, mas cuando uno de los tipos irreverentes le gritaba cantinflescas frases como: ¡Joe pido Time! O

    ¡mira como te traigo de Joe!

     

    Llegamos a un buen peñasco, exelente para tomar las mejores fotografías del viaje, de ahí el grupo empezó a dividirse en 3, a uno de los muchachos se accidento, Joe se quedo a atender al chavo, nos dijo a los de enfrente sigan derecho, no den ni a la izquierda ni a la derecha, no hay collados para rodear, no hay mas que ir de frente, pues vamos, eramos 6, empezamos a subir la recta final hacia la cumbre, dos chicas con una condición impresionante, no era capaz de darles el ritmo, estaban muy fuertes pero segui a mi paso, una subida fortizima, muy inclinada pero era el ultimo estiron, Cumbre!!!! La 2ª cumbre en 2 semanas.

     

    Al poco tiempo llegaron Jorge y Ana, minutos después Rubi, Luis , Gema y Sophie Wintaa, Once Again Guys! We Did it!

    Al llegar todos nos dispusimos a comer, Luis Vanderhein mejor conocido como el Chaman de Tecoman construyo su “Chambao” perfecto para cubrirnos de los rayos solares que llegaban a la Cima!, claro por que como estábamos en la Cima del cerro el sol pega mas fuerte que no? LOL

     

    El descenso, el incomodo descenso pero bien librado, bastante bien aprovechado no tanto por lo físico sino por la buena charla que nos traiamos Luis y yo, haciendo alarde de nuestro terrible acento británico y hablando de nuestros ideales revolucionarios y lo mucho que nos gustaría participar en un movimiento que pudiera cambiar nuestro amado Mexico.

     

    Despues junto con Joe, Don Joe un señor conocedor y hambriento de saber mas todos los días, a sus 70 años y tomo bastante bien su nuevo mote, nos platico la historia de la Malinche y como es que murió en España, una platica bastante ilustradora.

     

    Camino de regreso a casa, Don Joe cantando con sus 7 nuevos discípulos, Cocula, Guadalajara, Cien años, Malagueña Saleroza fueron unas cuantas entonadas, un gran dia, una gran cumbre, un gran equipo y a prepararse por que el gran dia esta aun por llegar!

    Cumbre!


  6. Cerro Grande de Ameca….grande, de verdad muy grande…

    by Vany Alvarez

    Autor: Nora Isabel Granja Montes

    Esto no comenzó el domingo 24 de junio, comenzó desde la noche antes, quizá para algunos con mayor antelación todavía. Revisas tus cosas y piensas en lo que vas a necesitar para el trayecto.   Probablemente para algunos es algo tan cotidiano que en forma casi instintiva tomas todo lo que necesitas y sabes que estás listo para lo que pueda pasar.  Para otros fue su primera vez.  Una primera vez, que como toda primera vez, te causa nerviosismo que quieres disimular y sabes que vas a disfrutar de sensaciones nuevas y olores desconocidos…

    Suena la alarma y no hay tiempo de cabecear.  La salida será puntual, 7:00 am y todos tenemos las mismas ansias de llegar a tiempo.  ¿Listos, todos arriba? -Buenos días,  bienvenidos a la excursión de Grupo Colli-  poco a poco el trayecto comienza a tomar aires de fiesta  -Esto no es un viacrucis, es algo que venimos a disfrutar-.  La excursión somos todos y de aquí saldremos con un delicioso sabor de boca. 6 experimentados guías nos acompañaran en este trayecto. Los datos técnicos y recomendaciones se alternan con bromas y carcajadas… ¡A desayunar porque llegando nos vamos directitos a caminar!

    Caminar por los cerros tiene su chiste.  No se trata de andar, andar, andar hasta llegar a tu meta simplemente.  Se trata de volverte uno mismo con el campo que estás pisando y hacer que tu corazón lata como si fuera la tierra misma quién lo está impulsando.   Se trata de detenerte a observar lo que sucede alrededor, de tocar con cuidado las cortezas de los árboles y  detenerte a mirar cómo camina un escarabajo ò la forma en que las enredaderas se han pegado en las rocas…

     

    El camino sigue y es hora de detenerse un rato.  Esto no es cuestión de fuerza si no de constancia.  Quedamos que no era un viacrucis y más de alguno sabe que  ya rindió tributo a ésta montaña y es hora de descansar.  El resto continúa su camino hacia arriba.  Un rato platicas con unos y un rato te agrupas con otros.  Los cerros y las montañas forjan amigos.  Al cerro no le importa la marca de tus botas.  Simplemente va a abriendo sus entrañas lentamente, a tu paso, para que lo sigas descubriendo.  Para algunos, es igual que si fuera una mujer hermosa a la que hay que cortejar lentamente, para otros es un reto contra ellos mismos.  Seguimos, en algunos metros más llegaremos a un refugio que alguien levantó en el camino.  Una carpa hecha de lonas puede tener más valor que un castillo para algún viajero cansado ò perdido.  Cobijas, cazuelas, enseres… Aquí compartes lo que tienes con los otros y eso te lo llevas gravado cuando vuelves a casa.

    Descanso.  Algunos comenzarán el retorno desde aquí después de comer y reposar un rato.  Esta precumbre es una medalla para todos los que la vivimos.  En la mente de más de alguno cruza la idea de quedarse aquí para no agotar sus últimas fuerzas, pero pareciera que algo desde adentro del pecho te dijera  “ven, ven…vamos arriba” y continúas caminando.  Aquellas laderas dulces y llenas de hojas secas comienzan a volverse más empinadas.  Sientes cada fibra de los músculos de tus piernas mientras que en tu mente solo mantienes fija la idea de llegar.  De cuando en cuando te detienes con el pretexto de recuperar el aire y no puedes dejar de ver todos esos arboles casi vírgenes de los ojos de los hombres.  Están llenos de líquenes y las piedras que sobresalen de las hojarasca te saludan con sus cactus pequeños, musgos de colores y helechos diminutos. Revolotean algunos chapulines. El aire huele a cumbre. Las piernas te siguen temblando pero sabes que ya vas a  llegar….

     

    Estás allí.  En la cumbre donde los arboles estiran los brazos para tocar el cielo.  Una foto con caras sonrientes y satisfechas volverá eterno este momento.  Lo lograste, lo venciste… No importa si la lucha es contra ti mismo ò contra lo que te detiene, la vida es una cumbre.   Una cumbre difícil y caprichosa que solamente puedes alcanzar por ti mismo.  Es un momento que para muchos cambiará su vida, ahora saben que pueden lograrlo….

    Bajar no es fácil. Es rápido, pero no sencillo.  Si en el ascenso los muslos te demandaban toda tu fuerza, en el descenso recordarás si has tratado ò no con benevolencia tus rodillas.  Crash-crash se escucha el sonido de las hojas al ser pisadas con ritmo.  Para bajar necesitas perder el miedo.  Los resbalones se festejan con risas y bromas.  Comienza a llover,  Tláloc se pone de gala y nos regala con besos de lluvia dorada por el sol.  Nos riega.  A lo mejor nos vio tan secos que merecimos su gracia. El camino que lleva al pueblo comienza a distinguirse desde aquí, otra vez huele a estiércol de vaca y agua estancada.  Llegamos al pueblo con los últimos suspiros de luz de día.  Aquí están esperándonos el resto de los compañeros que festejan nuestro regreso.  En esta excursión tenemos dos fotos grupales: una allá arriba con los que hicieron cumbre con sus pies y otra aquí abajo  ¡con todos los que también la hicieron con el corazón! y   48 participantes.  Un camión de pasajeros y dos vehículos formando la caravana.  6 guías.


  7. Cerro de Ameca, La visión de un Marcial

    by Vany Alvarez

    Autor: Salvador Vargas

    Dos años antes, esto inicio como un acto de escapismo, una salida a lo nuevo y a lo desconocido, la montaña sin duda alguna me ah traido cosas que valorar, desde la oportunidad de conocer gente y conocerme a mi mismo y darme cuenta de mis limites y de la motivación que me crea superarlos.

    Mazamitla mi primer cumbre, Tapalpa mi primer tropiezo en la montaña.

    Un océano me separa de un gran sueño que quedo inconcluso, pero se abre una oportunidad de revancha, Ameca y su cerro grande esperaban que alguien contemplara su grandeza jalisciense y domara su imponente altura.

    Ameca se convirtió en un objetivo para mi, una motivación y una razón de revancha en varios sentidos, tres Barrancas por semana, bicicleta como desquiciado no eran suficientes para manterme tranquilo, Tapalpa dejo algo que no había podido sacar de mi cabeza,  ¿ Podre subir la montaña hasta la cima? ¿ Le dare trabajo a mi madrina Vany la Retaguardia para que me este empujando?, la incertidumbre y el nerviosísimo me tenia intranquilo, siempre decidido a hacerlo y hacerlo bien pero con la duda del pasado en Tapalpa.

    6:50 de la mañana estación Juarez del Tren Ligero, Avenida Juarez se preparaba para recibir la via recractiva como cada domingo y sus miles de personas que quieren salir de la rutina y respirar, salir  un poco de la realidad que tenemos en nuestra cuidad, a lo lejos vi a Miguel Rodriguez nuestro guía, parecía un poco decaído y ciertamente la gripe estaba mas de su mano que de su misma esposa, parado esperando a mis camaradas un joven de acento raro se refirió hacia mi, preguntándome si aquí saldría la excursión a Ameca, su nombre es Nick de Belgica que viene de vacaciones con su novia mexicana, a groso modo pude ver que la montaña para el es su pasión.

    Al poco tiempo mis amigos llegaron y el dia realmente empezaba, Jorge con su paliacate, Joss de la cruz alias Sophie Invierno…Sophie Wintaaa para Luis y para mi, Rubi con Gema su gemela maligna, mi super compa Luis Vanderhein y su hermano el buen Bubu estaban presentes.

    Ahí empezaba el camino, entre risas y comentarios para amenizar el viaje el camión partia de Guadalajara a Ameca.

    2613 metros sobre el nivel del Mar, 1800 metros de ascenso y 58 personas con la ilusión de llegar a la cumbre, a la cima y a tocar un pedazo de nube.

    Miguel y Vany organizan a las tropas y mencionan las reglas básicas de seguridad, Vany menciono un punto clave para mi, “no dejen que la sed llegue” en ese momento abri rápidamente mi mochila y saque mi botella de gatorade, un trago cada 5 minutos durante todo el recorrido. La hidratación un punto clave que no cuide en las 2 excusriones previas.

    El clima, benevolente y cooperador, no podíamos esperar aalgo mejor que un clima de 21º C, empezamos a un paso tranquilo, Miguel comandando el grupo y Vany en la retaguardia, en medio Rosendo y mas guias experimentados bromeando y el grupo de irreverentes riendo a mas no poder.

    40 Minutos de caminata ligera fueron suficientes para hacer caer a los primeros 5, una pena que tan pronto tengamos bajas, pero el camino es largo y no podemos esperar mucho tiempo.

    Mi ritmo cardiaco era bueno poco a poco tomaba mas ritmo y me sentía mas en mi elemento, trago de gatorade, un saludo a Londres por whatsapp un par de fotos y sigamos subiendo.

    Miguel planeo muy bien el asenso, prometió una cabaña a medio camino para refugiar a los que no pudieran continuar mas por el agotamiento, Verito no pudo continuar pero es un gran logro haber ascendido 900mts, bravo por Vero!

    El Camino se hacia pequeño y algo peligroso, la ojarazca le daba un toque de dificultad al camino y la vista hacia mi lado izquierdo de repente fue inmejorable, toneladas de arboles y la montaña hacia abajo tapizada de hojas color carmesí, un privilegio estar ahí.

    Mis piernas no podían detenerse, la estrategia de la hidratación funcionaba, unos cuantos arandanos a la boca y la confianza que crecia eran el Diessel que necesitaba.

    Una hora después de la cabaña 3 mas se quedaban en el camino, seguiremos y al regreso comeremos con ustedes…dijo Miguel a las 3 señoras que decidieron esperar.

    La botella de Gatorade ahora tenia jugo de toronja y poco a poco nos acercamos al objetivo, la emoción invadía a un corazón marcial, mas fuerte y rápido quería andar, la revancha estaba cerca, de repente le pregunte a Miguel…Migue faltara otra media hora??? Miguel rio un poco y su respuesta fue: en 10 minutos estaremos ahí, mis ojos se quedaron abiertos denotando sorpresa.

    10 minutos? Es broma? Acaso es posible??? Pero si me siento bien!!!!, subia los últimos metros detrás de Miguel, veía el pico!!!!! Volteaba rápidamente hacia arriba para observar si había un punto mas alto!!! NOOOOOO…no hay nada mas arriba!!!! Eh llegado!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! La cumbre es mia!!!!!!!!!!!!!!!!! CUMBREEEEEE GRITO MIGUEL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! No me pude contener y lo segui con el mismo grito! CUMBREEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.

    Las felicitaciones llegaron para todos y cada uno de los 30 que llegamos, la sesión de fotografías no se hiso esperar y mi buen amigo Luis me recordó que sacara la bandera Jack!!!, esa bandera lleva significado, la versión para el mundo es que ahora esa montaña es para su Majestad Elizabeth II.

    Despues de la Euforia seguía el descenso, y todos alegres de haber llegado arriba bajábamos a buen paso, Luis y Salvador tenían una amena platica con la espuma aparte, y un buen trago de ponche de Ribardo a salud de don Mario Moreno.

    Honestamente subestime el descenso pensé que seria mas fácil pero la verdad es q no lo fue tanto, pero eso lo hace doble merito y al final fue la cereza del pastel.

    Una aventura que me deja satisfecho pero con hambre de mas, que sea el arranque de muchas mas por que el sabor y la revancha que me da no se compara con nada en la vida, salud compañeros de montaña y amigos que leyeron mi forma de vivir esta aventura.

     

    Impossible is Nothing!

    Manos a la obra

    La cumbre!

     


  8. CRONICA DE UNA AVENTURA ANUNCIADA…. EN EL PROGRAMA

    octubre 4, 2011 by Vany Alvarez

     

     

    Como empezar esta aventura, claro en el mejor de los días el 15 de septiembre noche de paz y tranquilidad… en que país porque en Guadalajara pues no, calles cerradas, por el grito, cerradas por obras por panamericanos, cerradas por lo que sea pero cerradas, en fin una muy buena razón para hacer mochila y alejarnos800 kilómetrosde esta ciudad que a muchos de nosotros nos vio nacer y crecer y claro haciéndola más complicada dándole chamacos que también los vio nacer y crecer.

    La cita era a las 9 de la noche la ya bien conocida personalidad obsesiva de nuestra guía, nos informó que el camión previendo cualquier contingencia estaría a las 8 en punto (cosa que ha de haber sido así) yo como siempre llegue tarde después de las 9, para esta hora ya casi estábamos completos, mochilas en maleteros, choferes dispuestos (2 por cierto) y camión en condiciones para emprender el viaje, nos esperaban 16 horas de autopista y carretera eso dijo nuestra guía, la llegada a la ciudad de Xalapa, Ver., estaba programada para las dos de la tarde del siguiente día, así que era un buen trecho y este tiempo se aprovecharía para dormir, bueno cuando menos tratar y claro para los consabidos anuncios y cuidados y por supuesto para la formal presentación de nuestro eficiente cuerpo de guías que para esta aventura como guía Ivanitza Alvarez y su inseparable ¡¡¡¡amor Miguel Rodríguez.  Recuerdo que antes de empezar su exposición dijo que iba a ser breve, breve…. Dos horas de recomendaciones y planes, claro todas necesarias, después de esto dijo, que pasen buenas noches y a dormir.

    Nuestro viaje se desarrollo sin contratiempos solo por dos detalles: Primero que hay baños en las carreteras que están para llorar de lo sucio y mal oliente pregúntenle a Maruca, entro y salió; y salió como entró, sin dejar nada.  Bueno se trajo una malísima impresión pero se resolvió subiendo al camión y trasladándonos a otros baños en mejores condiciones.  Asunto arreglado. El segundo detalle fue que a las 9:00 de la mañana estábamos en Xalapa, pos no que a las 2:00,  Ha¡¡¡¡ cosa que no contempló fue que: doña Vany doña Vany, ya tenemos carretera, ha pos el arco norte, en el que libras la entrada a México y Puebla y no es comercial porque nos cobraron todas las casetas (Gracias Felipillo).

     La cosa es que ya estábamos en Xalapa, solo que en el hotel no nos esperaban tan pronto, pero claro nuestra guía que siempre se saca el As de la manga dijo pues aprovechamos y desayunamos, así que rompan filas y nos vemos a las 11:00 puntuales y como alumnos de escuela de primaria de número estábamos en el hotel y frente a nuestra guía recibiendo nuestras habitaciones, un hotel pequeño pero agradable, funcional, limpio que cubría sobradamente nuestras expectativas de dormir a gusto una noche (si dormimos en el cerro esto era un paraíso).

    Después de esto tarde libre para conocer Xalapa, era poco el tiempo para todo lo que había que ver, así que como buen excursionista del Colli, pata de perro pa que te quiero, Javier (el Melecius) propone a los que quisieran tomar un camión y dirigirse al puerto cosa que era una buena idea sobre todo para los que no lo conocían, Martha y yo como otros nos quedamos a disfrutar de Xalapa.  Una ciudad limpia con vialidades modernas, lugares interesantes excelente café pero sobre todo gente amable y dispuesta a ayudarte y recomendarte a donde ir, así que gracias a la gente de Xalapa, después de recorrer sus puntos de interés, varios kilómetros de calles, comprar varios kilos de café y comer, a las 9:00 de la noche estábamos en el hotel ahora si cansados pero contentos.  De mis compañeros de aventura yo ya no supe, de los que se fueron al puerto menos.

     

    Callejón de Jesús te Ampare, Xalapa. Foto: María de los Ángeles González González.

    Callejón de Jesús te Ampare, Xalapa. Foto: María de los Ángeles González González.

     

    Iglesia de San José. Foto: María de los Ángeles González González.

     

    Ya estaban perfectamente claras las instrucciones de nuestra guía, que eran estar en el camión a las 7:00 en punto, con mochila hecha y la manera en como lo dijo parecía seria, el que no estuviera se quedaba (yo creo que hablaba en serio porque tenia la ceja arqueada y la trompa parada) y así fue todos a las 7:00 dispuestos y como no venía lo más mejor.

    Recordemos las condiciones obsesivas de nuestra guía, a las 6:00 de la mañana nos despertó hablándonos por teléfono diciendo con su melodiosa voz, ya levántate hue….. que modos caray¡, más que guía parecía nuestro sargento en fin.

    Algo que no tomo en cuenta nuestra guía era que hacía un ratito ya estábamos despiertos por una vocecita que se escuchaba a lo lejos, “está caliente, no ahora está fría, no me quiero bañar”  aah…. los niños.

    8:00 de la mañana todos a bordo del camión nos dirigimos al campamento Cotlamani en Jalcomulco por una extraña razón y después de circular por la carretera, nuestro camión empezó a recular ( del verbo yo reculo, tu reculas, el camión reculais) que nos habíamos pasado, a lo que el Melecius rectificó no nos pasamos fuimos a conocer otros lugares, después de des-andar el camino y un ratito estábamos en Jalcomulco todos con cara de hay mamachita ahí estaba el río.

    Vista del Rio Pescados. Foto: María de los Ángeles González González.

     

    De nuevo la voz firme de nuestra guía, “tiempo para desayunar”, sugerencia de ella “algo ligero para no echarlo fuera en la balsa” producto de los brincos, saltos y sustos, así que todos acatamos la sugerencia. Y Empezaron los pedidos, birria por haya menudo por acá, arrachera en la esquina y huevos divorciados en la otra, eso sí acatando la orden de nuestra guía solo 10 tortillas por mono y que no nos trajeran el carrito de los postres, el desayuno como dijo nuestra guía… ligerito.

    Después de esto y pagar la cuenta, se nos informa que la camioneta está lista para recibir nuestras mochilas y llevarlas al campamento y así fue, no muy lejos del lugar donde desayunamos estaban las instalaciones ¡¡ oh my gad esto es para gente de dinero¡¡ bueno exagero un poco, pero las instalaciones se veían cómodas, con alberca, áreas verdes, restauran, bar, regaderas, baños limpios y cuartos para los que querían cuartos y lugar para acampadores para los que no.

    Después de instalarnos la nueva orden de nuestra guía era a las 12 en la recepción y con eso de que ella no soporta indisciplinas pos a las 12 en la recepción. Antes de salir al río había que llenar un formulario, para ser exactos  

    Dos hojas ambos lados con todo tipo de preguntas, que el juanete… que si la uña enterrada…. Que si ya te hizo un paro el cardiaco… yo no me complique la existencia como examen de la escuela, de confusión múltiple si si  si  si  no no no no firma y listo aquí esta señorita.

    Después de esto todos formaditos  al camión, ya con nuestra ropa adecuada puesta suficientemente apretada para que no saliera volando al primer brinco, cosa que no sucedió  MMMMMMMMM.

    Por algo extraño del destino el camión iba llegando con el grupo que descendió el río antes que nosotros, en la torre caras asustadas, quijadas apretadas flacos ojerosos cansados y sin ilusiones, preguntamos como les fue???  No hubo respuesta así como llegaron se bajaron del camión y se dirigieron a la recepción, me imagino que hacer algún reclamo.  Un torbellino de pensamientos pasaron por mi cabeza, “mejor aquí corrió que aquí murió, pensé decir”, saben yo mejor me quedo con Francis y Mario, o tal vez mejor cuido a los niños soy bueno en eso, pero me sobrepuse, me dije cual es la diferencia entre el grupo anterior y el de nosotros, mi primer respuesta claro, mis guías,la Vanyy el Miguel, ellos no tenían unos como los de nosotros así que todo va a estar bien.

     Siendo así nos subimos al camión que nos llevara a esta aventura, después de media hora de carretera y en un camión de esos amarillos escolares, llegamos a donde estaban las balsas que tendríamos que abordar, pero antes de eso algo que nuestra guía nos había advertido (capacitación) aquí se nos diría la manera en como ponerse correctamente el equipo de protección, chaleco salva vidas y casco, el uso del remo y las diferentes órdenes que tendrían que utilizarse cuando ya estuviéramos descendiendo el río. 

    Llegando al rio para la práctica de rafting. Foto: Cotlamani.

    Después de muchas y variadas instrucciones dadas por el equipo de guías del campamento cotlamani, y de risitas muchas nerviosas de nosotros claro, estábamos listos.

     

    "Todos listos para la aventura". Foto:Cotlamani.

    Equipos de 6 para cada balsa con un guía del campamento, nos pidieron que le pusiéramos nombre a cada uno de los equipos y nosotros sin titubear fuimos “LOS RUDOS”, nombre por demás apropiado dado que Hiroko y Ana novia de Jorge iban con nosotros, la verdad es que no recuerdo el nombre de los otros grupos, esto debe ser producto del nerviosismo, mío claro, eran algo así como los chinchulines y otros más.

     No quedaba otra cosa más que al agua patos, bueno a la balsa, en un principio el rio era tranquilo y nosotros tranquilos, pero conforme fuimos avanzando QUE EMPIEZALA DIVERSION, saltos, giros, agua, piedras, adrenalina pura, diversión en grande, creo que llevábamos apenas 10 minutos cuando hombre al agua¡, bueno más bien mujer, en un salto inesperado fuimos a dar contra un paredón producto del giro y choque Martitha mi mujer cayó, después me comentó Jorge que iba delante de mi que lo salvó de caer Ana, porque lo sujetó, luego entonces yo tendría que agarrar a Martha y no fue así, bueno bueno, ya tendrán 23 años de casados como yo uppsss.

     

    ¡Y todos al agua!. Foto: Cotlamani.

     

    Siguiendo al pie de la letra la capacitación había que rescatar a la mujer al agua, pero antes, el remo estábamos advertidos que si lo perdíamos su costo es de 50 DLLS, así que recuperamos el remo y arriba Martitha, después de preguntarle su nombre, sacarle dos litros de agua y decirle que si veía una luz no la siguiera, parecía que todo estaba en orden, pero a la hora de contarnos 1, 2, 3, 4, 5, 6, seis????, que no éramos siete?, entramos en pánico, caos total, gritos y sombrerazos, nos faltaba uno, en la madre, así como se oye, en la madre se nos cayo en guía, si por un pinchurriento remo, 50DLLS, a como nos va a salir el guía, esto era más feo que sacarse el ojo con una cuchara, más pánico, más miedo, señal del Apocalipsis.

    El equipo bien coordinado. Foto: Cotlamani.

     

    Atorados pero contentos. Foto: Cotlamani.

    Pero se hizo la luz, habló nuestro Cuco, nuestro Refugio, fiel a las enseñanzas de su Maestro (El cítrico) Lima; puso orden, “tranquilos” ordenó, Tu Jorge, revisa a babor, Rosendo a estribor, yo a estri… que pal otro lado, hhaaaa…  Ana al frente, yo (Cuco) hacia atrás, después de unos instantes, pudimos localizar a nuestro guía, aferrado con sus veinte uñas a una piedra, el río lo había arrastrado unos50 metrosrío abajo, y al grito de UNO, UNO, UNO, fuimos por él.  Habiendo recuperado nuestro guía, nos volvió el alma al cuerpo y continuamos al descenso, ahora si ya más dueños de la situación, que siga la diversión.  Mas brincos, mas giros más saltos, pura adrenalina, no recuerdo los nombres de los rápidos fuertes, que el de “La bruja”, que la “bajada del22”, cuando de una balsa ajena una vocecita: Parada Técnica, parada técnica, Valentina por Dios, aquí no se puede.

     

    Inolvidable!!. Foto: Cotlamani.

    Al fin llegamos a nuestro destino un río cristalino tranquilo, en verdad hermoso, entregamos el equipo agradeciendo a nuestros guías esta espectacular experiencia y la promesa de volver, y seguimos la fiesta en el camión.

     

    Me voy, pero regreso... Foto: Cotlamani.

    De regreso otra vez al campamento nuevas indicaciones, a las cuatro en nuestro camión, para salir a comer al pueblo mágico de Coatepec.  Nuestra siempre ideática Guía, dicho en buena onda, nos tenía reservada una sorpresita, empezó a repartir: vasos, limones, sal,  botana y por supuesto Tequila, porque iba a dar el grito, todo esto en el camión que para estos minutos se había convertido en el Colli Express.

    ¡¡Salucita!!!. Foto: María de los Ángeles González González.

    Nuestra guía ataviada con bandera, banda presidencial y primer damo a un lado (Miguel) infló en pecho y con voz clara y bien timbrada, Viva México¡, viva supermán, que pasó tienen que ser héroes mexicanos, haaa¡  viva el chapulín colorado, oh que la canción, bueno nadie es perfecto. 

    ¡¡¡¡VIVA MÉXICO!!, ¡¡viva el tequila...!!!!. Foto: María de los Ángeles González González.

    Siguió el tequila las canciones de Juanga, de José Alfredo y llegamos a Coatepec.

     Otra vez indicaciones de nuestra guía, 7:30 en el camión y vámonos a disfrutar este pueblo mágico, también limpio de buena comida.  Yo, Martha, Hiroko y Cuco nos deleitamos con un platillo típico, Trucha en sus diferentes formas de prepararla, daba pesar y sobre todo costaba mucho trabajo elegir porque era poco el tiempo y mucho que probar, así que yo ala Veracruzana, rica, rica, rica.

     

    Restaurant de especialidades de café, en Coatepec.

     

    La cuenta por favor había que seguir, sus iglesias, su kiosko, sus cafetines en la calle pero lo más rico de este maravilloso lugar, su café.  Fuimos abordados por una señorita que nos invitaba a una degustación de café y en automático, Si¡, nos condujo a un lugar, una especie de casona arreglada como cafetería, con sus sillas, una barra y para el rato, dos señoras en sendos comales preparando antojitos para la noche.  Lástima Margarito no teníamos mucho tiempo, aún así fue por demás interesante, nos explicaron la denominación de origen del café de la región, de sus características, de la manera de cosecharlo de secarlo y de tostarlo.  Cuidando siempre la humedad, después de todo esto, a probar; una taza humeante para cada uno rico, rico, rico.  Dos kilos para llevar.  Tiempo para regresar al camión, de verdad era un buen café pues después de varias horas de probarlo aun sentías el sabor en el paladar.

     Instalados en el camión a alguien se le ocurrió cumplir años, así que nuestra guía que paga por que la alquilen, nos invitó a cantarle las mañanitas, y el sapo verde tuyu, a Mario no se que,  pero con cara de buena gente, las que agradeció de buen agrado, salvado este punto, con la pancita llena no nos quedó más que decirle adiós a este pueblo mágico, por demás agradable e invitados a volver con un poco más de tiempo.  Así encaminamos nuestros pasos al campamento Cotlamani.

     Nos quedaba una noche para disfrutar así que a darle, estaba la alberca el baresito y los cuates, fue entonces que nuestro compañero discípulo de Lima dijo: No hay campamento sin fogata ¡órale¡ y con toda la ceremonia de “arde fuego arde” cumplió su capricho.  Digo todo hubiera estado bien, solo que estábamos a 35 grados, además en la alberca, dados estos detalles, la fogata duró lo que dura un estornudo.

     

    Noche bohemia en el campamento. Foto: María de los Ángeles González González.

    Pasaron las horas entre vino tinto y tequilitas y la siempre amenas anécdotas de Melecios y Miguel (que deben tener buena memoria, porque las han contado mil veces y siempre son iguales) ya entrada la madrugada no hubo mas que ir a dormir, a la mañana siguiente emprenderíamos nuestro regreso a la tierra del Tequila y de las mujeres chulas. 

     

    Ya por la mañana montados en nuestro camión de ocho ruedas, todo el regreso se desarrollo sin contratiempo llegamos a Guadalajara como si fuéramos Ingleses, a la hora pactada TODOS FELIPES Y CON TENIS.

     

    Yo hubiera querido escribir una crónica corta, resumida, pero no era posible simplemente porque fue una experiencia que para muchos de nosotros fue nueva, nunca vivida, así que queridos guías estamos a mano, si ustedes no habían tenido un grupo como este, nosotros no habíamos tenido esta experiencia, que a varias semanas de vivida, aún siento los brincos de la balsa el sabor de la comida y del café  de la gran camaradería que tuvimos “no se porque después de esta experiencia, siento que los amo” hasta Melecius quedó contento.

     

    No queda más que decir gracias Vany, gracias Miguel, nunca cambien, valen mil, y listos para la otra.

     

     

    ROSENDO VILLASEÑOR

     

    SEPTIEMBRE DE 2011.


  9. DEGOLLADO: DONDE EL FUTURO SE ESCULPE EN CANTERA…

    septiembre 12, 2011 by Vany Alvarez

     

    Panorama Degollado. Autor: Sergio Abel Mata L.

    Panorama Degollado. Autor: Sergio Abel Mata L.

    La visita a este municipio tuvo un toque especial. Dos semanas antes de la visita tuvimos un acercamiento con el Lic. Leonardo López Páez, quien trabaja en la dirección de desarrollo regional de la secretaria de turismo de Jalisco. El impulsa fuertemente la promoción de los municipios jaliscienses, enfocando su esfuerzo en el turismo, como potencial para el desarrollo económico de estas comunidades. Cuando supo de nuestro ambicioso proyecto (que dese 2009 pretende conocer Jalisco a través de una visita mensual, por orden alfabético a cada uno de sus municipios), tuvo el interés de entablar una relación de nuestro grupo con la secretaría de turismo y promoción económica, a fin de sumar esfuerzos con el objetivo común que nos une: dar a conocer las bellezas de Jalisco.

    Desde el principio se antojaba visitar este municipio, pues la calidez de los degolladenses es extraordinaria y la sentimos desde que empezamos a tramitar la visita con el Lic. Juan Pablo Fuentes Méndez. Creo que un pueblo podrá tener edificaciones maravillosas, una gran infraestructura o impresionantes complejos turísticos, pero esto es solo el cuerpo, pues es su gente, tradiciones, costumbres e historia los que le dan el alma, y Degollado tiene alma de anfitrión.

    El pasado 10 de julio de 2011, luego de pocas horas de trayecto llegamos por fin a nuestro destino. A bordo del autobús, Juan Pablo nos dirigió unas afectuosas palabras de bienvenida, para luego llevarnos al arco de la entrada poniente, donde ellos acostumbran tomar la foto del recuerdo.

    Estos arcos están llenos de simbolismos, y no es casualidad que el escudo de armas se encuentre a los pies de la reina de los mexicanos.  La virgen guadalupana en la cúspide de los arcos da cobijo al escudo degolladense, soportado por tres columnas bellamente ornamentadas, todo ello esculpido en el material que mejor saben trabajar en Degollado: la cantera.

    El buen humor en el grupo ya se dejaba sentir, y la brisa de la fuente a nuestras espaldas, nos sacó la esperada sonrisa para una gran foto.

    La foto del recuerdo en los arcos de Degollado. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Poco después nos dirigimos al tianguis dominical, cuyos mercaderes vendían ropa, calzado y demás artilugios que mas de alguno adquirió.

    Nuestro siguiente punto fue la Plaza de la amistad, y el camino que tomamos para llegar a ella es una verdadera ruta de la cantera, donde grandes maestros adornan esta vía, para beneplácito de los transeúntes.

    Por toda la calle principal se pueden observar esculturas en cantera donadas por diversos artistas. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Llegamos pues a la citada plaza, donde se encuentra el “Museo de la cantera a cielo abierto”, con preciosas esculturas que adornan perfectamente este lugar.

     

    Una de las bellas piezas del museo de la cantera. Foto: Leonardo López.

    En este marco fuimos gratamente sorprendidos por una linda representante de la belleza de los altos: Alejandra Arroyo, la señorita Degollado 2010, quien acompañada por el director de cultura, el profesor Edgar Rodríguez nos dieron una nueva bienvenida a este hermoso municipio.

    Señorita bicentenario, una belleza degolladense. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Íbamos de sorpresa en sorpresa: el siguiente punto fue una callecita que evoca los cafés europeos. Aquí se encuentra la cafetería “La Rinconada”, donde nuestros anfitriones nos agasajaron con un chocolate y unos churros rellenos de cajeta excelsos.

     

    Disfrutando en la cafetería "La Rinconada". Foto: Leonardo López.

     

    Aún con el buen sabor de boca, nos dirigimos a la plaza principal a disfrutar de una exposición fotográfica de expresidentes municipales de Degollado y a disfrutar del pasado y presente de las reinas de belleza.

     

    Las reinas de belleza a través del tiempo. Foto: Ivanitza Alvarez.

    En el stand de “Tequila Degollado”, nos deleitamos con una muestra del extra añejo, realmente delicioso. Aquí también hubo una exposición de artesanías, dulces típicos y cantera que disfrutamos ampliamente.

    "Tequila Degollado": exquisito. Foto: Ivanitza Alvarez.

     

    Deliciosos dulces mexicanos. Foto: Leonardo López.

     

    Dentro del marco de esta exposición que nos halaga decirlo, fue montada ex profeso para nosotros, hicimos la entrega de un merecido reconocimiento tanto al presidente municipal, el Sr. Felipe Villaseñor Quezada, como al director de promoción económica, Juan Pablo Fuentes Méndez por su gran compromiso con Degollado, fomentando el desarrollo turístico de este municipio.

    El presidente municipal recibe merecido reconocimiento por parte de promoción económica de Jalisco. Foto: Sabás Peña.

    Luego de esto nos dispusimos a escuchar del mismísimo cronista de Degollado, el Profesor Jesús Parra, la historia de este gran municipio, pero no como lo leeríamos en un libro, sino con todo el sabor anecdótico impreso en la genialidad de unos versos compuestos con el corazón a su pueblo. Aquí nos explicaron también la perfección con la que están trazadas sus calles, pues como un tablero de ajedrez se alinean de norte a sur y de oriente a poniente.

     

    En amena charla, el cronista de Degollado nos relata la historia de este municipio. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Continuamos el itinerario, ahora visitando la casa para la Cultura y las Artes Don Manuel Arellano, que todavía huele a nueva, pues justo están terminando su construcción. Aquí conocimos a través de un video todo el proceso de elaboración de la cantera. No cabe duda que ser consciente de todo el trabajo que hay detrás de una pieza de este precioso material, te hace valorar su precio.

    Conociendo el proceso de elaboración de la cantera. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Entramos también a una pequeña galería de piezas de arte que con la pequeña muestra que se encuentra exhibida da idea del buen gusto que tendrá este museo.

    Luego de esto nos dirigimos a la comunidad de Huascato, donde fuimos nuevamente recibidos como huéspedes distinguidos por sus autoridades, que luego de darnos una reseña del lugar y llevarnos a conocer su templo consagrado a la Virgen de Guadalupe…

    Templo en Huascato. Foto: Ivanitza Alvarez.

     …nos agasajaron con una deliciosa taquiza en un boscoso paraje al cauce de un arroyo, que con su belleza invitaba a quedarse disfrutando una interminable sobremesa, cosa que no pudimos hacer pues Degollado nos tenía reservadas aún más sorpresas.

    Compartiendo un momento muy agradable durante la comida. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Y a bajar esa deliciosa comilona con una apacible caminata alrededor del Arroyo de la Salud, auto denominado “templo de la naturaleza” y no era para menos: enormes sabinos, el espejo de un arroyo cristalino, el sonido al correr el agua, la fragancia de los pinos, y para completar el encantador escenario: varios árboles con obras de arte esculpidas en sus cortezas por autores anónimos que te hacían sentir como en un bosque encantado.

    Arroyo de la salud... sin palabras. Foto: Ivanitza Alvarez.

     

    Castillo tallado en la madera de un árbol, en el "Arroyo de la Salud". Foto: Ivanitza Alvarez.

     

    Otra de las obras talladas en la corteza, de autor desconocido. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Y en medio de esa exuberante belleza nos encontramos con una peculiar casa cuyo cuidador nos permitió conocer, era algo así como la cereza del pastel de aquella bella estampa, incrementando con ello la envidia de vivir en un lugar así.

    Una casita de ensueño. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Y para un gran cierre, nos llevaron a conocer la presa “La pólvora” en Huascato, con una bella panorámica de los poblados aledaños.

    Bella presa, para despedirnos. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Realmente se antoja regresar a este próspero municipio, y si no te bastan su arquitectura, historia, cultura o sus preciosas artesanías para conocerlo, quizá lo que te invite a descubrir Degollado sean sus bellas mujeres, su exquisita gastronomía o bien, paladear un tequila en esta tierra bendecida.


  10. VIEJO EL CERRO, Y REVERDECE….

    julio 23, 2011 by Vany Alvarez

    Cerro Viejo es una de las más altas montañas de Jalisco, la segunda para ser exactos. Por esta razón, es casi obligatorio subirla si te jactas de ser excursionista jalisciense. Por su altitud y cercanía a la ciudad, es perfecta para entrenar, pues el esfuerzo que requiere encumbrarla, proporciona un buen acondicionamiento físico para las grandes montañas de México. Aun con este antecedente, curiosamente yo tengo casi 20 años en el Grupo Colli y nunca lo había subido, pues siempre que planeaba ir, algo se atravesaba y tenía que cancelar. La verdad eso no me incomodaba pues creía que a la mejor “Don Chuy el de arriba” me estaba alejando de algo, ya que fueron muchos intentos frustrados por ir.

    Con estos antecedentes, no fue sorpresa para mi que durante la última semana  de mayo, un mes antes de nuestra excursión, un gran incendio arrasara con mas de 1,400 hectáreas de pastizales, encinos y robles en Cerro Viejo. Las llamas se veían incluso desde el periférico y nublablan el cielo en Tlajomulco. 

    Las humaredas en Cerro Viejo se percibían desde el tramo Sur del Anillo Periférico. Finales de mayo de 2011.

    Esto hizo que pensáramos en cancelar la salida, lo que significaba que nuevamente yo no subiría esta montaña. Luego de unas semanas, al parecer ya se podía pasar, con lo que albergué nuevamente la esperanza de por fin subir este cerro.

    No hay fecha que no se llegue. La salida estaba en el programa para el día 26 de junio, y el ascenso sería el clásico y más bonito: por la cañada. Acamparíamos muy cerca de la cumbre, la cual intentaríamos al día siguiente. Dos queridísimos compañeros, Maruca y Arturo Ladrón de Guevara, quienes han subido muchas veces este cerro, se iban por su cuenta el domingo y nos alcanzarían en la cumbre.

    Miguel hacía muchos años no subía este cerro y aunque estaba programado salir a las 4 de la tarde, el aceptó sugerencias de irnos por la mañana, para contar con mas tiempo y con esto incluir a los compañeros con menor condición. Decidido esto, enviamos la corrección de irnos más temprano y dejamos también abierta la posibilidad de un grupo que se fuera a las 5 con Jorge Valente, quien sale más tarde de su chamba. Para nuestra sorpresa, el 80% optó por irse en la tarde aprovechando el viaje y que tenían trabajo por la mañana. Esto motivó a que Miguel cambiara nuevamente el plan y subir el domingo con mochila de ataque sin acampar, para no cargarle la responsabilidad del grupo a Jorge.

    El domingo temprano, ya estábamos todos reunidos e impacientes por partir, pero la emoción de esta nueva aventura se ensombreció al recibir una llamada al celular de Toña. Era Maruca, quien se había ido más temprano rumbo a Cerro Viejo. Nos comentó que la lluvia nocturna había desgajado el cerro, que las calles de San Miguel Cuyutlán estaban llenas de lodo, piedras y ramas y esto de plano imposibilitaba pasar por ahí. Al saber esto, una voz interna en tono burlón me decía: “jaja, en el pasado cancelaciones de última hora, luego el incendio, ahora el derrumbe: acéptalo, la salada eres tú…”, pero antes de que se me ocurriera colgar los guantes y dejar de pelear, el compañerismo de guías como Toña, Rosendo y Jorge hizo de las suyas: “no te preocupes Miguel, le dijeron, total subimos por Potrerillos…”, ruta que él desconocía, pero ante el optimismo y apoyo de ellos, no tuvo más que aceptar la sugerencia y con ello su ayuda para entrarle por ahí al Viejo.

    Bueno pues, suspiré pensando en si realmente esta era “la buena” y por fin me le treparía a ese “viejo apretado” que por veinte años no había permitido que yo lo gozara. Por supuesto no desaproveché la oportunidad de usar mi humor acidito al comentar a mis compañeros acerca de mi mala suerte con Cerro Viejo: “miren, yo creo que en esa montaña voy a quedar porque ya se me hacen muchas trabas para no subir, entonces no sé si quieran todavía que yo vaya con ustedes y les sale la subida…”, jajaja…

    Andando pues, nos arrancamos en tres camionetas hasta Potrerillos y luego de las recomendaciones de mi amado guía, el calentamiento con Toña  y ya ensillados con las mochilas al hombro, empezamos la marcha. El camino fue árido al principio y por la claridad con la que el sol deslumbraba, no había promesas de lluvia. Ahora traíamos varios guías, que en algunos puntos paraban para corroborar la vereda y continuar.

    Ultimas indicaciones antes de arrancar. Foto: Ivanitza Alvarez.

    La montaña es como la vida, cuando eres muy pequeño las cosas son simples, así también la vegetación empieza de a poco y tu vas agarrando tu propio ritmo…

    Iniciando la marcha, con poca vegetación sobre la brecha. Foto: Jorge Solórzano.

    luego eres niño y todo te llama la atención, por el camino de la montaña los colores empiezan a ser más vivos y variados y éstos a su vez son “sonorizados” por cantos de aves y de insectos que te van maravillando…

    Y empieza el bosque y sus linduras. Foto: Jorge Solórzano.

    luego eres adolescente y te quieres comer el mundo, en la montaña al ver la inmensidad te sientes parte de ella y quieres correr y alcanzar el punto más alto…

    Conforme vas subiendo, se abren imágenes de poblados a las faldas del cerro. Foto: Ivanitza Alvarez.

     luego eres adulto y te das cuenta que debes trabajar para conseguir lo que deseas, en la montaña empieza el cansancio y al ver la cumbre lejana sabes que si no te esfuerzas nadie te llevará a cuestas…

    Paisaje antes de la cumbre. Foto: Jorge Solórzano.

     después llegas a tu máxima madurez y con ello viene el disfrute total de la vida, es cuando alcanzas la cumbre: nuevos horizontes se abren ante tus ojos y saboreas un gran éxito lleno de satisfacción personal.

    Vegetación a la bajada de la cumbre. Foto: Jorge Solórzano.

    Empiezas a envejecer y te das cuenta que debes bajarle a tu ritmo, aunque ahora tienes la experiencia de los años vividos, estás cansado y no puedes correr aunque quisieras, ahora es momento de caminar mas lento, pero con mas conciencia. Esto tal vez ya no te permita competir, pero si te transforma en algo mucho mejor. Es cuando empiezas el descenso desde la cumbre, las cosas que de subida no veías porque la emoción te ganaba, ahora las observas con mayor detenimiento y esto te llena de otra manera.

    Curiosidades que te encuentras si pones atención. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Es ahora cuando das consejos de cómo respirar, caminar y cargar mejor la mochila. De lo que debes y no debes hacer en la montaña. La gente te mira con respeto, porque “ya vienes de bajada”, ya tienes experiencia y no solo puedes, sino que debes compartirla, de otro modo, no tiene caso subir, ni tiene sentido vivir…

    El recuento de los daños: árboles afectados por el incendio. Foto: Ivanitza Alvarez.

     

    Caminar en las montañas tiene esa virtud, pues sentir como el aire con aroma a pino te llena las entrañas, asombrarte con las hermosas vistas verdes, andar con el sonido de los animales, sentir la textura de las plantas, te hace entrar en el terreno hermoso de la introspección.

    Con mirada curiosa, esta vaca se preguntaba que hacíamos ahí. Foto: Jorge Solórzano.

    Pensé que arriba el panorama después del incendio sería desolador, pero nuevamente la naturaleza me daba una gran lección, en algunos tramos había vestigios del fuego, pero sobre la capa de cenizas yacía una nueva alfombra de hojas caídas de la copa de los árboles, como quien quiere hacer “borrón y cuenta nueva”.

    Vegetación sobreponiéndose al incendio. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Nuestro grupo no pudo ser mejor, la combinación de jóvenes y adultos maduritos daban el punto exacto para disfrutar aun mas el ascenso.

    Los jóvenes de la excursión. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Anja de Suiza y Fabien de Francia hicieron la “internacionalidad” de nuestra excursión y se fueron muy contentos de conocer esta montaña.

    Desde Suiza y Francia, nuestros compañeros extranjeros. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Pasamos la cumbre de lado para ver una placa donde hace unos años se estrellara un avión en el que perdieran la vida unos militares. Desde aquí las vistas son hermosas por la altura que se tiene.

    Por fin, todos logramos la cumbre, esa que yo había esperado por dos décadas. Todos nos felicitamos por estar ahí, la foto del recuerdo nos arrancó sonoras carcajadas por las corretizas de los compañeros que ponían el timer a sus cámaras y luego se avalanzaban para salir en la anhelada foto del recuerdo: MIGUEL, JORGE, RUBÍ, GEMA, ANA, TOÑA, JORGE VALENTE, ALESSANDRO, ARTURO, FRANCIS, ROSENDO, DORIAN, ANJA, FABIEN, JOSS, JUAN TISCAREÑO, JUAN JAVIER, KEVIN, MARTHA: gracias a todos por llevar nuestro banderín hasta la cima.

    Cumbre: 2960 msnm. Foto: Ivanitza Alvarez.

    Luego de comer platillos que a esas alturas saben a gloria, iniciamos un “ecológico descenso” recogiendo la gran cantidad de basura presuntamente dejada ahí por los brigadistas que semanas antes habían estado combatiendo el incendio. Creo que era un merecido regalo que le debíamos a Cerro Viejo, el cual nos deleitó con un gran matorral de zarzamoras que atacamos sin piedad.

    "Los árboles mueren de pie...". Foto: Jorge Solórzano.

    La responsabilidad del camino la lleva Miguel adelante, pero como retaguardia a veces me llevo mis propios sustos. Esta vez, el desgarrador grito de: “¡Vanyyyy, Vaaaannnyyyy!!!” me hizo pensar en que Jorge Solórzano se había caído por una ladera, pero al menos estaba vivo, digo, ni la voz de Pavarotti retumbaba tanto. Le avisé por radio a Miguel para que se detuvieran, le contesté a Jorge, y de inmediato me di cuenta de que se había ido por otro lomo y es que su gran afición por fotografiar hasta las gotas de las hojas, lo llevó a quedarse atrás. Más adelante, el estruendo de una gran rama quemada, que cayó a unos metros de donde íbamos a pasar nos arrancó otro gran suspiro de alivio.

    Y los dos "íbamos de subida". Foto: Jorge Solózano.

    Por fin nos encontró y juró no volverse a separar: “ay Vany ya vi que gacho se siente estar perdido y no ver a nadie…” dijo, así que en delante no se volvió a separar ni un ápice, jajaja.

    Terminamos por fin de nuevo en las camionetas, hicimos los estiramientos respectivos y emprendimos el regreso a Guadalajara.

    Pintoresca iglesia, camino de regreso. Foto: Jorge Solórzano.

    Ignorábamos todo lo que había pasado una noche antes de nuestro ascenso. El lunes, noticieros locales y nacionales hablaban de lo ocurrido, la tromba que causó el deslave de Cerro Viejo y el desbordamiento del Arroyo Grande fue una catástrofe para San Miguel Cuyutlán, el sábado a las 9 de la noche, por una tormenta que solo duró media hora pero fue la experiencia más terrible que le ha tocado pasar a esta población en su historia reciente.  Las anécdotas cuentan que se escuchó un fuerte estruendo poco antes de que el laúd de piedras, lodo y árboles descendieran de la montaña, cubriendo parcialmente todo a su paso.

    El “hubiera” no existe, pero si la salida la hubiéramos hecho como estaba programada, quizás sería otra persona quien relatara esta historia. No hay coincidencias, no era nuestro momento. Las cosas siempre ocurren para algo, y en mi caso me llevan nuevamente a reflexionar todo lo que tuvo que ver el incendio previo con esta tromba.

    Decía mi abuela que la vida no retoña, ahora sé que es la vida nuestra la que termina, pues las montañas estuvieron antes que nosotros y seguirán en pie cuando todos nos hayamos ido. Cerro Viejo se está recuperando de sus quemaduras, ahí la lleva, somos nosotros los que si no reflexionamos, nos perderemos de seguir disfrutando de la belleza de su interior. ¿Viejo el cerro?…si, pero reverdece…